Los padres PODEMOS guiar a nuestros hijos.
Esta es la época en que a nuestros hijos les ha tocado dejar atrás la infancia y comenzar poco a poco a convertirse en adultos. Esta época, con todos sus retos y cambios, así como con toda la carga de situaciones cuestionables para nosotros los padres. La buena noticia es que los adolescentes contemporáneos SI buscan a sus padres como guías y líderes.
En su libro ‘Los Cinco Lenguajes del Amor de los Adolescentes’, Gary Chapman relata que en una encuesta reciente, los adolescentes reportaron que los padres tienen más influencia en sus decisiones que sus amigos o iguales en las siguientes áreas: ir o no a la universidad, asistir a servicios religiosos, hacer o no sus deberes escolares, ingerir bebidas alcohólicas, la selección de un trabajo y el plan de carrera profesional.
Esta encuesta reveló que los amigos sin embargo, tienen más influencia que los padres en sus decisiones sobre asuntos inmediatos como son faltar o no a clases, la forma en que se peinan y visten, los amigos con quienes salen, etc.
Este sondeo, donde los adolescentes respondieron a la pregunta: ‘Quiénes tienen mayor influencia en tus decisiones? Padres o amigos? ‘ reveló que las decisiones que más se inclinaban hacia ser influidas por los padres fueron aquellas que tienen mayor efecto en el tipo de persona que el adolescente llegará a ser.
De este modo y según estos resultados, nosotros como padres SI podemos influenciar positivamente a nuestros hijos y guiarlos en la ruta hacia convertirse en hombres y mujeres de bien el día de mañana. Indiscutiblemente, ello requiere de una amplia inversión de uno de los bienes más preciados de nuestra era, por ser tan escaso: nuestro tiempo. Invirtiendo tiempo en comunicación, en cultivar la relación, en establecer claramente las bases y reglas del hogar y dejarles saber qué esperamos de ellos. En llenar de una forma efectiva la necesidad de sentirse amado y acogido de nuestro adolescente. En fin, en convertirnos en lo que realmente estamos llamados a ser: sus líderes y guías.


Ginia, que alivio eso que nos compartes! siempre creí que nuestros hijos recibian una influencia mayor de los amigos. Tengo bien sabido sin manual de instruccion, que con nuestro ejemplo si podemos sembrar y gracias a Dios, lo hemos hecho, pero es normal que aveces me entristezca cuando veo alguna inconducta en mis hijas, me pregunto, …que no hice bien? Siempre estuvo claro que esperamos de ellas cosas buenas, que son exitosas y como tal se han desarrollado, pero me quiebro cuando producto de mi mal formacion, hecho a perder la secuencia con algun reclamo fuera de lugar, con alguna incoherencia basado en mi fondo emocional con deficiencias.
A pesar de todo eso, ellas se sienten orgullosas de sus padres, hasta me imitan y siempre han expresado querer un compañero igual que su padre, y eso… nos enorgullece!
Gracias por tus escritos.
A mi tambien me resultó muy tranquilizante leer estos datos y por eso los quise compartir. Tenía la errada e inquietante idea de que sólo prestaban atención a los amigos, pero por estos datos veo que para lo que al final de cuentas importa, nosotros seguimos siendo farol y guía. Así que a los padres de los adolescentes de hoy nos toca caminar por el sendero correcto para dar ejemplo además de establecer una comunicación abierta, sincera y a la altura de su edad y madurez, para sentar las bases apropiadas a nuestras expectativas y reafirmar la zapata que venimos ‘echando’ desde su infancia.
Gracias por tus comentarios.
realmente la comunicación y el tiempo es importante, cultivar lo que les gusta y compartirlo con ello, muchos padres no tienen tiempo y es dificil darle la calidad que requieren los jovenes, no es facil pero se puede lograr, explicarles el porqué de las cosas y no solamente un “si” o un “no” por respuestas, muchas gracias por este espacio, hace falta.