Si no ahora, cuándo?
A veces me sorprende cómo nos pasamos la vida esperando momentos espectaculares para disfrutarla. Cómo pasan días y días y no nos fijamos en los detalles que hacen que nuestra existencia merezca la pena. Luego, como un rayo llega de repente un evento que nos voltea la torta y aquella ‘felicidad’ utópica se esfuma, se escapa. Sólo cuando logramos superarlo caemos en la cuenta de que cada minuto es válido, cada momento cuenta, cada mirada, cada sonrisa, el simple hecho de abrir los ojos en la mañana y poder ver …