La trampa ante la donación de óvulos

En Mujer, Religión, Vida -

No sé cómo llegó a este blog, lo cierto es que María Cristina Belzer me escribió un email en el que inmediatamente me dejó entrever una persona de valores cristianos y dispuesta a entablar amistad.  Desde Argentina, ha compartido conmigo un testimonio de vida hermoso donde nos deja ver cómo el Señor guía nuestras vidas, aún cuando nosotros mismos no nos demos cuenta…e incluso cuando nosotros mismos, torpes capitanes de nuestra nave, vamos dando tumbos y a veces nos sentimos a la deriva. Nos enseña además la maravillosa realidad de la comunión de todos los santos.  Tan pronto lo leí le pedí autorización para compartirlo por esta vía, a lo que accedió gustosa.  También le referí que sería bueno valerse de otras vías para darlo a conocer y así edificar a muchos otros.  En este sentido, hoy recibo la grata sorpresa de que su testimonio ha sido publicado por es.Catholic.net en la sección de Sexualidad y Bioética.  Hoy yo también quiero compartirlo por esta vía con ustedes, a la vez que animo a María Cristina a escribir….lo haces muy bien!

La trampa ante la donación de óvulos

Autor: María Cristina Blezer – Argentina

Toda historia de vida es un auténtico tesoro, a la vista del Señor, lo importante es que cada paso que demos esté impregnado por ese “hágase”, que da verdadero sentido a cada acto, decisión, más allá de los deseos inmediatos de nuestro corazón.

Por eso siento la necesidad de compartir este tiempo de mi vida, para que otras mujeres puedan despertar a una confiada y constante oración, que nunca permitirá que sus pasos sean erróneos. Es descubrir que “Dios escribe derecho en nuestros renglones torcidos”.

Soy el fruto de una gran mujer: mi Madre, no por ausencia de mi padre; pero mamá, con una realidad de vida muy delicada y difícil, supo dejar en su paso por éste mundo el sello de su Fe en cada uno de sus actos y como ella siempre me decía: “es la mejor herencia que puedo dejarte”.

Siempre quise tener una familia, aunque soy hija de padres separados, fui criada para el bien y el desarrollo de mis talentos, con la premisa de que la “buena cuna” es en primera instancia la familia, donde recibimos un amor insustituible que nos lleva a ser adultos caritativos, responsables, libres de temores y aptos a los riesgos que indefectiblemente tendremos que afrontar.

Hoy tengo 47 años, y en los años de “espera” del verdadero amor, más de una vez pegue un salto al vacío en honor a mi fe y solo fue posible por los frutos de mi constante oración. En algún momento siendo más joven me cuestione la posibilidad de la vida consagrada, pero no… había que esperar. Porque el verdadero amor no es encontrar una buena persona, es encontrarse con “la persona”.

De todas maneras fue una hermoso tiempo, disfrutar de mis padres, presencia de amigos, inolvidables viajes, misiones de verano en lugares inhóspitos de nuestro país con gente maravillosa, que me han educado con una mirada, un gesto o el simple vivir.

Y llegó!!!!!!
Conocí al “amor” de mi vida después de los 40 y por regalo de Dios pudimos casarnos hace ya 3 años. Alfredo era separado por ello nuestro matrimonio es en segundas nupcias, situación que significó todo un desafío ante la necesidad de comulgar en la misa de cada domingo y solo poder hacerlo espiritualmente, pero le propuse a mi marido hacerlo con mucha fe y sabemos que Jesús habita igualmente en nuestro interior.

Nuestro casamiento fue el día de San José, (patrono de las familias); en una hermosa e inolvidable fiesta. Un coro de jóvenes nos regaló el Ave María, acompañados por los hijos de Alfredo, mi padre, nuestras familias, muchos amigos entre ellos nuestro Obispo, Monseñor Gustavo, al que admiro y respeto muchísimo.

Después del año de casados yo anhelaba profundamente tener un hijo, pero entré en menopausia (prematura según los médicos), y además ya era cronológicamente grande para ser mamá.

Solo había una alternativa, la donación de óvulos. La verdad que me sedujo profundamente esta posibilidad, y tenía la compañía de Alfredo para intentarlo, así que estaba ante la encrucijada de mi vida: maternidad a medias o nada.  O atendía los mandatos de mi caprichoso corazón o los de mi Iglesia.

Los médicos con mucha disponibilidad te incentivan a intentarlo, porque dicen que lo importante es “realizarte” y darte la posibilidad de tener un hijo. De todas maneras había que esperar a la donante indicada y hacer todo el tratamiento. Por supuesto espere y llegado el momento hice lo indicado para llegar a fecundar los óvulos donados.

Comenzado el tratamiento, cada vez que iba al sanatorio estaba atenta a todos los detalles. El ambiente en sí, un lugar cálido con muchas fotos de bebés recién nacidos te llenaban de ternura, en la sala de espera algunas mujeres como yo esperaban por sus estudios o controles; chicas muy jovencitas, seguramente donantes eran mi intriga, hasta que un día me animé a preguntarle a una de ellas:

– ¿vos sos donante?

-sí – me contestó-

-y porque lo haces?

-por dinero, estoy estudiando-

Así con LA VERDAD, se quebraba toda la calidez exterior e interior, que caracterizan el estado de una “futura mamá”.

Indagaba dentro y fuera de mi, no estaba resuelta. Creaba en mi mente imágenes de óvulos fecundados, y la posibilidad de que alguno o ninguno siguiera con vida, me causaba mucho dolor. No obstante ello, seguía adelante sin abandonar mi oración. Yo quedaría embarazada, nadie sabría que no era mío, solo yo y Alfredo, pero… mi conciencia, siempre mi conciencia llamaba una y otra vez.

Faltando pocos días para finalizar el tratamiento tuve una última resolución, pedirle a Mamá. No fallaría, ella me iba a orientar definitivamente como lo hizo siempre en éste mundo y lo sigue haciendo desde el cielo.
Porque yo me auto engañaba y decía: ¿Y si la Iglesia cambia algún día y me quedo sin tener un hijo?

Fue así que dos día antes de ir a mi último control encontré en mi escritorio una carta cuyo sobre decía: “para mi nena”, era la inconfundible letra de Mamá, y vaya coincidencia tenía el mismo mes que estaba transcurriendo, diciembre, vísperas de la navidad. NO ES INCREIBLE!!!!!,

La abrí y leí atentamente, era una carta que ella me habría entregado quizás con algún regalito para navidad en años de su vida, deseándome lo mejor para una fecha tan importante como lo es el nacimiento de Jesús y al final me dice: “Que vivas una hermosa navidad, sin trampas”….
No se que habrá querido decir Mamá cuando me la regaló, pero si sabía lo que me quería decir ahora.

Esa frase me sacudió, no obstante al otro día viaje a mi último control y quedamos que en pocos días más se realizaría la transmisión de los óvulos.

En el transcurso del viaje de regreso a mi ciudad, tuve un llamado de la Dra. informándome que suspendían la operación porque mi médico ginecólogo consideraba que no eran óvulos aptos y lo intentaríamos más adelante…

Es difícil explicar lo que sentí pero fue una explosión interior de alegría, no había más dudas, era voluntad de Dios, al instante tuve una profunda paz interior, como si una pesada mochila me hubiese sacado de encima.

La Dra. no entendía nada, porque ella consideraba que estaba dándome una mala noticia y yo estaba inmensamente agradecida por ese llamado. De todas maneras no hubo futuros intentos y le explique a mi médico el porqué de mi decisión.

Al llegar a casa abandoné mi silencio y le conté a Alfredo todo lo que había pasado en mí, fruto de la oración (él ya está acostumbrado), cuando necesita alguna gracia me dice “pedile a tus amigos”. Le mostré la carta de Mamá y no lo podía creer.

Amigas… la comunión de los Santos es posible, aún en medio de un corazón “duro” como el mío, lo que Dios quiere para nuestro bien está muy latente, solo hay que estar atentas y dejarse GANAR POR EL VERDADERO AMOR, si tenemos mucha fe y si abandonamos realmente nuestras vidas a las Manos del Señor, seremos SERES HUMANOS LIBRES Y FELICES. Entonces ya no importará tanto lo que YO quiero, sino lo que el SEÑOR QUIERE, que en definitiva me HARA MUY FELIZ.

El mundo de hoy nos ofrezca innumerables oportunidades para colmar nuestra vanidad como algo natural y bueno; lo importante es que un corazón atento al oído del Señor, nunca descansa tranquilo, aún cuando las ofertas parezcan inocentes y buenas, pero en realidad en esta ocasión: MATAN LA VIDA. Y… lo más importante de ésta lección es que tal vez haya una gran alegría preparada para nuestra familia, siempre digo a Jesús: “si nos crees capaces de dar amor a alguno de tus hijos, será nuestro hijo”, ésta oración simple está llena de fe y abandono a su voluntad.

Para concluir les regalo una hermosa oración de San Nicolas de Flüe:

Dios mío y Señor mío: aléjame de mí mismo
y deja que te pertenezca por completo.
Dios mío y Señor mío: aléjame de todo aquello
que me aparte de ti.
Dios mío y Señor mío: concédeme todo aquello
que me acerque a ti.

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18 Respuestas

  1. jacqueline says:

    La publicacion de este tema es muy interesante y es cierto que Dios nos ama tanto porque somos sus hijos preferidos, el sabe nuestros sufrimientos pero nosotros no lo notamos, nuestros deseos los queremos ya pero Dios los organiza a su manera. Los hijos son una bendicion y son nuestra continuidad pero Dios los da como el quiere y cuando el quiere, para el no hay limite. Es una hermosa experiencia que vivio esta amiga…

  2. El Don de la Vida es inviolable y solo Dios tiene derecho sobre ella.
    Querida amiga Ginia, Dios les Bendiga.
    Realmente bello el testimonio de la Amiga María Cristina Blezer, y escribo, “Amiga” porque solo los amigos, a imitación de Jesús: Dan, Comunican, Comparten y Enseñan las cosas,buenas valederas y positivas.
    Es verdad hoy nos invade el consumismo, la moda etc. y nos hacen creer que el realizarse de un ser humano, esta en esto o aquello, sin tener en cuenta, Los Valores, Éticos, Morales y Cristianos. Atentando contra la propia Vida como nos lo detalla nuestra Amiga Cristina. Digamos: ¡Si a la vida! y No, ala cultura dela muerte. Con todo respeto,su Amigo Luis /Venezuela

  3. Cristina says:

    Hola queridos amigos en Cristo.
    Soy Cristina y me alagan con sus palabras, entonces pienso que
    valio la pena escribirlo, porque la verdad fue desde lo más profundo de mi corazón y me costo mucho hacerlo… algunas amigas me decían “no lo publiques es muy personal”, y yo siento que el Señor trabaja en mí para poder también desde mí hacerlo
    con otros hermanos. Desde una FE profunda tendremos grandes Frutos en el Amor. Cariños y bendiciones, para este tiempo de soledad interior: la cuaresma.

  4. Maura says:

    Queridos amigos es una gran alegria compartir este espacio con ustedes, no sé como entré en esta página todo lo digo es OBRA DEL SEÑOR, Qué hermoso testimonio de Cristina, Dios esta presente en todo instante de nuestras Vidas todo se lo debemos a El, por que nos acompaña mientras peregrinamos por la tierra.

    Grandioso el SEÑOR

    AMEN.

  5. Cira Pineda says:

    Hola Ginia…
    Que bonito testimonio el de Cristina.. Por eso decimos que
    Dios es el Mejor Maestro para nosotros.. Como dijo Cristina
    cuando le diero la noticia ni siquiera se dio cuenta, pero se
    sintió feliz.. Pues el SEÑOR le tendrá un mejor regalo…
    Que Dios te bendiga a ti Ginia por compartir con nosotros estos
    blog y sigas obsequiandonos buenas informaciones, y a Cristina
    que Dios la bendiga y adelante… En el camino habrá muchas
    sorpresas para ella.. Un abrazo…
    De Merida- Venezuela.. Cira P

  6. Alejandro Jose says:

    Realmente he quedado impactado, creo que cada quien merece respeto por sus creencias y decisiones, pero implicar que la posibilidad de quedar embarazada una mujer a traves de un FIV con donación de óvulos es una TRAMPA, es hacer precisamente lo contrario a respetar las creencias de los demás.

    La donación de óvulos es un acto maravilloso aunque se haga para ganar dinero, le permite a mucha gente cumplir sus deseos de embarazo, y resolver un problema de salud, es como cualquier medician, vacuna ó avance médico para mejorar la vida de la gente, NO ES HACER TRAMPAS.

    Lamento mucho tanta intolerancia que pretende basarse en la fe, y en dogmas.

    Saludos,

  7. Error: Unable to create directory wp-content/uploads/2017/05. Is its parent directory writable by the server? Ginia says:

    Alejandro, entiendo tu sentir. Me parece que el uso de la palabra ‘trampa’ en el artículo y testimonio de Cristina está íntimamente relacionado con los términos utilizados en la carta que le envía su madre y en el sentir particular de ella ante su experiencia personal.

  8. Alejandro Jose says:

    Ginia, respeto profundamente las ideas de los demás, y es por eso que el uso de la palabra “trampa” respecto a un hecho como la donación de óvulos (altruista, caritativo, y remunerado) derivada de la carta de la madre de la narradora en la que le dice que “viva una hermosa navidad sin trampas”, resulta, en mi criterio irrespetuosa para quienes si creemos en ésta alternativa, porque yo puedo estar ó no de acuerdo con la donación de óvulos, pero la palabra TRAMPA implica una valoración negativa de juicio sobre el tema, eso es inaceptable para quienes han vivido ese proceso.

    La Cristiandad, es amor y tolerancia hacia los demás, cuantos niños felices y padres felices creen que habrá en el mundo producto de esa “Trampa” de la que gracias a Dios se libró la narradora? y no me malinterpreten, ella tiene derecho a creer en lo que cree, a lo que no tiene derecho es a emitir un juicio de valor como ese.

    Le deseo si a la narradora, que haya conseguido consuelo a su dolor de no poder tener hijos, con el convencimiento de que la donación de ovulos no es para ella.

  9. María de las Mercedes says:

    Estoy de acuerdo con Alejandro José. Resulta que a mi me pasó algo parecido a lo que cuenta Cristina. Cuando llegó la persona adecuada, mis óvulos no valieron para la fecundación. Para mí fue muy duro. Entonces, me ofrecieron la donación y todo fue bien. Ahora tengo una niña preciosa, y es mi hija, ante la ley y en mi corazón, que es lo que realmente importa. Aquí no hay trampa ninguna, como no creo que la haya en el amor de Cristina y su marido, aunque según la iglesia su unión no es lícita. Y por supuesto, lo que me ha ocurrido ha sido por voluntad de Dios. Si ella deseaba tener hijos por vanidad, como dice en su artículo, evidentemente ha hecho bien en no seguir adelante, porque la maternidad debe entenderse como un acto de amor incondicional, donde la vanidad no cabe. Sean hijos genéticos, biológicos o adoptados. Y otra cosa: YO HE DADO VIDA, NO LA HE MATADO. Dicen que quien no se consuela es porque no quiere, pero no me parece bien que sea a costa de faltar el respeto a nadie.

  10. Yin Alejandra says:

    Cada dia que amanece doy GRacias a Dios por todo lo hermoso que me ha dado y me sigue dando. Tuve el mejor papà del mundo y no porque ahora esta en cielo sino que el hizo de mi una buena hija, tengo una madre cariñosa y una linda hermana. pasados los 36 conoci a un maravilloso hombre un año despues decidimos casarnos, sin embargo han pasado tres años y aun no podemos tener bebes, el diagnostico fue muy duro ovulos envejecidos y con un FIV solo el 10% de exito, hoy me enfrento a la gran decision de mi vida la Donacion de Ovulos, criada y educada toda mi vida bajo la religion Catolica tengo el grave conflicto etico, religioso, moral y leo la carta y sus comentarios y pienso Dios me la pusiste dificil ! ya no tengo mucho tiempo, solo unos pocos dias para decidir, pero hay algo que mi madre siempre dice ” Dios dice ayudate que yo te ayudare ” no juego a ser creadora de vida, no es un objetivo mas o el exito mas importante de lograr, y no soy quien para juzgar a las estudiantes que donan sus ovulos Dios gracias por que ellas estan ayudando y no las castigues por esa bondad es mil veces peor abortar. Quiero que un bebito me diga mama que traiga alegria a mi hogar a mi familia a mi madre, se que Dios escribe derecho en renglones torcidos! Y Dios me dara las señales necesarias para escoger lo mejor! Gracias por sus comentarios muy valiosos!

  11. María says:

    Increibre Yin, estoy en tu misma posición, recién recibí la noticia y realmente es muy duro, pero me encuentro igual que tu, criada de un hogar bien constituido, muy católico, y al igual que tu pienso que Dios todo poderoso me dará las señales correctas para tomar la mejor decisión. Suerte!!! y que Dios nos oriente siempre!!

  12. Ysbet says:

    Tambien estoy en esta dificil situacion tengo 34 años y durante 8 años he pasado por muchos tratamientos con cargas hormonales y nunca me habian diagnosticado la deficiencia ovarica hoy es la unica alternativa que me ofrecen (la donacion de ovulos)mi respuesta inmediata fue un NO rotundo y estoy triste por que quisiera ser la Madre de mis hijos me da temor en un futuro no quererlos, son tantos sentimientos encontrados pienso en mi esposo, en la familia y tambien me encomiendo a que dios me guie

  13. Laura says:

    Es muy respetable lo que sintió esta amiga.

    Lo de trampa no lo entiendo muy bien, pero debe ser que no comparto en absoluto lo que piensa. Claro que la vida te hace cambiar tanto de opinión,segun lo que te haya tocado vivir… A mi nunca se me pasó por la cabeza que sería infértil, cuando estaba en la universidad y solicitaban de vez en cuando en campañas que donásemos ovulos, me resistía: por miedo, egoismo, no sé y eso que me hacía falta el dinero y mucho!…pero sí que sentía una vocecilla interior que me decía, hazlo! aunque sea solo por otra mujer que lo necesite, por altruismo!. Nunca lo hice.

    Veinte años mas tarde, me encontré que no puedo tener semejante tesoro ni dar alegría a mis padres, a mi marido, a mi misma! No puedo formar una familia como yo desearía, y la única luz en el túnel depende del altruismo de otra persona…miedos, rabia, pero quien soy yo para privar a mis seres queridos de esta oportunidad?, pomenos mal que no todos tan egoistas…GRACIAS SEÑOR, MIL Y MIL GRACIAS A ESA PERSONA ANONIMA!!!

  14. Elena says:

    Es increíble la intolerancia y dureza de corazón que puede mostrarse por parte de los fieles a una iglesía cerrada y llena de dogmas y paradigmas. Cuando una persona está imposibilitada para tener hijos después de años de tratamientos dificiles, pérdida de patromonio y lo más importante sueños perdidos, se siente capaz de amar con la misma intensidad a alguien que no porta sus genes, trampa sería tomar una decisión fuera de esa conciencia. Que pena

  15. Eila says:

    Sin ánimo de ofender a nadie, buscando testimonios de mujeres que han donado sus óvulos, he caído en esta tontada de historia.

    Alguien que define el maravilloso sentimiento de tener hijos, como un “capricho de su corazón”, pretende dar lecciones, de qué??? Por favor, es insultante…Aunque bien mirado, mejor que no haya engendrado ningún ser siguiendo ningún capricho, ya que ser madre es mucho más que llevar un óvulo y un espermatozoide dentro del cuerpo…

  16. Error: Unable to create directory wp-content/uploads/2017/05. Is its parent directory writable by the server? Ginia says:

    A todos,como siempre, les agradezco su participación en este espacio creado justamente para compartir la vida, la fe, la esperanza. Compartir los sinsabores que a veces se presentan y así, compartidos, adquieren la dulzura de lo que entre amigos se siente menos pesado, más manejable, más ligero.

    Espero comprendan lo siguiente: siempre que sea en un ámbito de respeto mutuo, voy a publicar todos los comentarios que reciba sobre los artículos publicados en este blog. Dicho esto, respeto las opiniones de todos, a las que cada quien, desde su perspectiva de vida, tiene total derecho (y total razón!). Les pido igualmente comprender que este artículo descansa en una enseñanza principal: cómo la mano de Dios nos mueve a tomar las decisiones que guían nuestra vida, siempre que nos dejemos llevar por EL. La donación de óvulos es el vehículo que, en el caso de Cristina, se utiliza para dar este testimonio. Que tanto Cristina como la Iglesia y todos los que se han animado a cometar tengan una opinión al respecto de este tema en particular….obvio. En lo que creo debemos concentrarnos es a que, en cada caso particular, Dios nos habla en las vicisitudes. Dios nos habla al corazón….y Dios nos guía en todo momento si mantenemos abiertos los oídos del alma. Tal vez en otro caso, el rumbo que Dios quieres que tome es diferente. No lo sé. Para Cristina, Dios le habló claramente y le evitó tomar una decisión que en su vida hubiese sido una trampa. Una trampa para qué? Eso probablemente Cristina no lo sabía en ese momento. Tal vez ya sí….tal vez todavía no. No importa. Su testimonio es que Dios le llevó de la mano para EN PAZ, en SU PAZ, tomar la decisión de NO proseguir con lo que ella entendía era un sueño suyo y cuyo alcance estaba en la donación de óvulos. PAra ella, aunque fuese esa su solución humana, no era el deseo de Dios en su vida. Así lo entendió por encima de sus anhelos y así lo aceptó.

    Ese es el testimonio en el que me concentro yo y le pido a Dios que me ayude a, de igual manera, cerrar mis ojos a mis pre-concepciones y abrirlos a Su Voluntad para mí.

  17. Laura says:

    Yo creo que tomaste la desicion correcta, desde el momento que estabas considerando que ibas a se “madre a medias” e ibas a ocultar al mundo la manera en la que te convertias en madre, es evidente que era algo que no aceptabas y te causaba quiza una serie de verguenza, y lo peor, el pobre bebe lo iba a sufrir toda la vida, sintiendose “hijo a medias”.

  18. Laura says:

    Tener un hijo, ya sea donacion de ovulos o por adopcion, te convierte en MADRE de la misma exacta forma que la tradicional, porque el amor no tiene que ver con los genes, uno ama mas alla de todo.

    El hecho de no aceptar que proviene de tus propios ovulos es la verdadera vanidad que te causaba el rechazo.

    Y la unica “trampa” es el ocultamiento que planeabas, porque en la VERDAD no hay trampa alguna.