¿Cuál es la diferencia?

Hace tiempo recibí un email, de hecho más de una vez, que habla sobre la diferencia entre los países ricos y los países pobres.  El fin de semana pasado lo recibí nuevamente, en esta ocasión sellado por una Universidad en Perú,  y quiero compartirlo porque encierra una verdad ineludible de la que deberíamos ser conscientes si queremos prosperar y convertirnos en un país donde tengamos oportunidades.  Y esto es válido para toda nuestra América Latina, que sumida en la pobreza, en la inequidad, en la desesperanza, muchísimas veces ve a sus jóvenes cruzar las fronteras hacia otras latitudes buscando mejores oportunidades, mientras nuestros países se van quedando con la fuerza laboral saliente y con los que, no encontrando oportunidades fuera, vuelven cabizbajos o tachados de delincuentes a caminar nuestras calles.

Las necesidades básicas del ser humano son:

  1. Salud
  2. Alimento
  3. Vestido

Una forma de satisfacer estas necesidades es siendo próspero….y de paso cubrir también otras necesidades como educación, entre otras.  Las personas más prósperas son más ricas y las menos, son más pobres.

Así como hay personas pobres y personas ricas, hay países pobres y países ricos. La diferencia entre los países pobres y los ricos no es su antiguedad.  Esto queda demostrado poniendo como ejemplos a países como la India y Egipto que tienen mil años de antiguedad y son pobres.  Por el contrario, hay países como  Australia y Nueva Zelanda que hasta hace poco más de 150 años eran desconocidos y hoy son países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países ricos y pobres tampoco está en los recursos naturales de que disponen.  Así, Japón tiene un territorio muy pequeño y montañoso que no sirve para la agricultura ni la ganadería y sin embargo es la segunda potencia económica mundial.  Su territorio es como una gran fábrica flotante que importa materia prima de todo el mundo, la procesa y el producto resultante lo exportan también a todo el mundo acumulando así riqueza.

También tenemos el caso de Suiza, sin océanos, que tiene una de las mayores flotas náuticas del mundo. No tiene cacao, pero sí el mejor chocolate del mundo. Que en sus pocos kilómetros cuadrados cría ovejas y cultiva el suelo sólo 4 meses al año por la temperatura de los restantes. Que tiene los mejores productos lácteos de Europa.  Al igual que Japón, tiene escasos recursos naturales, pero exporta servicios con una calidad muy difícil de superar. Suiza es un país muy pequeño cuya seguridad, orden y trabajo lo convirtieron en la caja fuerte del mundo.

Tampoco es la inteligencia de las personas lo que hace la diferencia. Así lo demuestran los estudiantes de países pobres que emigran a países ricos y consiguen resultados excelentes en su educación. Otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas y en la interacción nos damos cuenta de que no hay una gran brecha intelectual.

Finalmente, tampoco podemos decir que la raza hace la diferencia. En los países centro-europeos o nórdicos podemos ver cómo los ‘ociosos’ (latinos o africanos)  representan la fuerza productiva de la nación.

Entonces… ¿qué hace la diferencia?  La actitud de las personas es lo que hace la diferencia.

Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población se rige por los siguientes principios, cuyo orden está abierto a discusión:

  1. Ética (un principio básico)
  2. Orden y Limpieza
  3. Integridad
  4. Puntualidad
  5. Responsabilidad
  6. Deseo de Superación
  7. Respeto a Leyes y Reglamentos
  8. Respeto al Derecho Ajeno
  9. Amor al Trabajo
  10. Esfuerzo por la Economía y Acometimiento

Necesitamos hacer más leyes?  No sería suficiente con  regirnos por estos 10 principios elementales de la convivencia humana?  En los países pobres (como el nuestro) sólo una ínfima parte de la población rige su comportamiento y se conduce por estos principios.  No somos pobres porque a nuestros países les falte riqueza natural o porque la naturaleza sea cruel con nosotros. Simplemente somos pobres por nuestra actitud.

Nos falta carácter y liderazgo para cumplir y hacer cumplir estas premisas básicas.  Si esperamos que los gobiernos solucionen nuestros problemas, esperaremos toda la vida. Un mayor empeño puesto en nuestros actos junto a un cambio de actitud puede significar la entrada de nuestro país en la senda del progreso y el bienestar.  Estos valores animarán cada proceso de cambio que impulsemos, cada meta que alcancemos y sobre todo el estilo de vida que llevemos.

Forjemos juntos un país mejor!

3 Replies to “¿Cuál es la diferencia?”

  1. Muy interesante…. lo enviare a mis contactos solo agregaria a las necesidades basicas del ser humano dos puntos mas
    .- La Educacion (aunque lo mensiona en seguida,pero deberia estar en la lista)

    .- Vivienda. Todo ser, busca cobijo donde refugiarser, donde llegar aun que sea debajo de un puente……

  2. Ciertamente, educación y vivienda son necesidades básicas de todo ser humano. Gracias por compartir y enriquecer este blog.

  3. Te recomiendo muchisimo que busques en Google: ”ALGO HICIMOS MAL” el discurso que pronuncio el Presidente Oscar Arias en la Cumbre de las Americas en Trinidad y Tobago.

    Son palabras para reflexionar.

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