Procesando el enojo distorsionado

En el quinto capítulo del libro La Otra Cara del Amor el Dr. Chapman se refiere a un modelo a seguir para lograr hacer que nuestro enojo distorsionado pueda ser procesado de una forma constructiva, positiva y que a fin de cuentas redunde en una mejoría de nuestras relaciones.  Todos hemos sentido alguna vez un enojo distorsionado, basado en una injusticia percibida, mas no real.  Sin importar la causa, concluímos incorrectamente que se nos ha hecho un daño.  Este enojo, aunque no es válido, definitivo, es ciertamente un enojo real que nos provoca exactamente las mismas emociones y  sentimientos desagradables.  Cómo entonces procesar este enojo de una forma constructiva?  El Dr. Chapman recomienda tres pasos principales, acompañados de un cuarto opcional.

COMPARTIR LA INFORMACION

El primer paso para procesar adecuadamente el enojo cuando hemos identificado que éste es distorsionado, es compartir la información de los hechos, de mis sentimientos, de mi realidad, sin juzgar al otro.  Al compartir la información, trato de enfocarme específicamente en dar a conocer a la otra persona de mis emociones, mis pensamientos, mis preocupaciones.  Trato de enfocarme en el evento que provocó el enojo y no en la persona.  Esto por supuesto es posible siempre que ya llegué a la conclusión que mi enojo es distorsionado, es decir, esta persona NO ha intentado hacerme daño, no me ha causado un mal a drede.  De esta forma, no estoy juzgándola.

BUSCAR MAS DATOS

Hay muchísimos casos de enojo en los que ni siquiera tenemos toda la información pertinente.  Por definición, estamos enojados por una percepción propia del evento que disparó estas emociones, pero no por la realidad de dicho evento.  Un segundo lógico paso es recopilar la información necesaria para determinar qué tan correctos o equivocados estamos.  Al obtener esta información, normalmente nos damos cuenta de que nuestro enojo es infundado y podemos liberarlo y trabajar hacia aceptar al otro.  A ese otro que, lejos de querer intencionalmente hacernos daño, tal vez ha cometido un error.

NEGOCIAR UN ENTENDIMIENTO

El tercer paso para manejar el enojo distorsionado de una forma constructiva es negociar un entendimiento.  A veces  los dos pasos anteriores no nos es suficiente para liberarnos del enojo y necesitamos negociar con la persona, muchas veces nuestra propia pareja, un entendimiento.  Sucede que, aunque reconozcamos que su intención no es hacernos daño o injusticia, su comportamiento nos molesta, nos irrita.  Sigue provocando en nosotros decepción, frustración o enojo (si bien distorsionado).  Necesitamos entender sus acciones, su comportamiento, y necesitamos que esa otra persona entienda, comprenda nuestros sentimientos hacia dicho comportamiento.  Para esto debemos lograr sostener una conversación abierta en una atmósfera libre de juicios y acusaciones. 

En fin, sentarnos a conversar y negociar un entendimiento, expresar nuestra necesidad de comprensión, de una forma no condenatoria en la que ambos nos sintamos abiertos al diálogo, sin juicios ni condenas. Este proceso de solicitar un entendimiento es absolutamente necesario y de vital importancia en todas las relaciones humanas, especialmente en las de pareja y familiares.  El enojo, aún distorsionado, es indicativo de que algo necesita atención y difícilmente se disipa sin una comunicación abierta y amorosa entre las partes envueltas.

SOLICITAR UN CAMBIO

Chapman menciona un cuarto paso opcional para procesar el enojo distorsionado ya que muchas veces algunas características y comportamientos del otro siguen irritándonos y provocando enojo en nosotros.  En los casos de relaciones cercanas, merece la pena, no sólo negociar un entendimiento y plantearle al otro nuestros sentimientos a la vez que solicitamos su comprensión, sino tambien solicitarle un cambio en ese comportamiento que nos irrita.  Aquí el truco, la clave, es la palabra ‘solicitarle’.  Bajo ninguna circunstancia resultará apropiado y beneficioso demandar o manipular al otro para lograr ese cambio. En cualquier relación, cuando nos sentimos amados y respetados por el otro, la mayoría de nosotros estamos en la disposición de hacer cambios en nuestro comportamiento si se nos pide de una forma amorosa y respetuosa en lugar de una demanda.  

Definitivamente, el libro está muy interesante.  Si quieres leerlo, puedes adquirirlo directamente en Amazon, haciendo clic aquí. En artículos subsiguientes seguiremos compartiendo sobre estas reflexiones, pero sin lugar a dudas, leerlo con tantas ilustraciones y ejemplos arroja muchísimo más luz sobre estas realidades del comportamiento humano.

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