De amistades y hermandades
Tengo la innegable e invaluable dicha de contar con diversos grupos de amistades. Todos muy especiales. Me siento ser una persona privilegiada por ello y en las profundas relaciones que he tenido la dicha de forjar con algunos seres particulares, encuentro una riqueza inmensa que me ayuda a crecer cada día y a aprender de la vida, del amor, de la maternidad, de las relaciones interpersonales….de tantas cosas!
Digo que es una gran dicha, y que me siento por ello muy especial, porque no todo el mundo puede contar con amistades sinceras que perduren a través del tiempo y la distancia. Amistades a quienes tal vez no puedes ver con frecuencia y, aún así, al conversar o al lograr verse, parecería que no ha pasado el tiempo y que no ha habido fronteras. Alguna de esas amigas me ha confesado que antes no creía siquiera en la amistad, por experiencias negativas previas. Ello me da a entender que no todo el mundo tiene esta dicha.
Atesoro la amistad que me une a tres mujeres especiales de mi infancia y adolescencia. Una de ellas vive en la costa oeste de Estados Unidos y nos conocemos desde que yo tenía 5 años (todavía no escondo mi edad: tengo 42!). Otra vive en la costa este y hablamos por teléfono con cierta frecuencia. Siempre que puedo visitarla o que ella visita Santo Domingo buscamos la forma de vernos y pasar un rato juntas. La otra vive aquí en Santo Domingo y nos vemos un poco más frecuentemente. Con ella se viven momentos de hilaridad que a veces parecen absurdos. Este es un grupo sumamente especial de amigas de siempre. Con frecuencia me da ‘hambre’ de estar con ellas y en un par de ocasiones hemos logrado escaparnos de nuestras responsabilidades como esposas y madres que viven en diferentes geografías para reunirnos por un par de días a conversar y compartir dando gracias a Dios por esta amistad tan sana y tan enriquecedora que nos une.
Aquí tengo que agregar que tambien tengo un grupo de amigas, al que pertenecen tambien las anteriores, que son mis compañeras de colegio……sí! de colegio!. Este es un grupo tan especial de mujeres diseminadas por el mundo que, aún cuando las distancias nos separan, aprovechamos cualquier oportunidad para ver y compartir con las que nos visitan desde sus tierras adoptivas.
El paso por la universidad y luego la travesía matrimonial me regaló tambien a dos amigas muy especiales que tienen un espacio reservado en mi corazón. Con éstas comparto más a menudo y nuestros maridos son también amigos entrañables…. incluso nuestros hijos van forjando una amistad con vida propia! Estas son amigas a quien sin ningún tapujo puedo llamar a las 7 de la mañana para compartir un café o un desayuno antes de empezar la jornada. Hemos compartido momentos de gran alegría, reído a carcajadas, hecho y deshecho el mundo de una sola sentada. También hemos estado hombro con hombro en momentos difíciles. Hemos llorado juntas y hemos orado juntas. Por los momentos alegres y tambien por los profundamente tristes que he pasado junto a estas dos mujeres tambien doy muchas gracias a Dios.
Tenemos un grupo de parejas amigas y hermanas, tanto de nuestra comunidad como de los ministerios en los que hemos tenido el privilegio de trabajar por el matrimonio y por la familia. Estas parejas nos regalan tanto de ellos mismos al testimoniarnos su fe profunda en la institución matrimonial y la familia y al compartir con nosotros en un ambiente de servicio y entrega desinteresada, que es muy natural y fácil entablar una amistad y compartir amenamente en otros ambientes profesándonos un cariño mutuo. Por supuesto, de más está decir que nuestros hermanos de comunidad, parejas con hijos en edades similares a los nuestros, son amigos entrañables a quienes nos une un profundo afecto. Doy gracias a Dios por la oportunidad de tenerles en nuestras vidas.
A decir verdad, es tambien una dicha y un privilegio poder entablar amistad con las madres de los amigos de nuestros hijos. Poder compartir sanamente en cualquier encuentro entre los muchachos y conversar sobre esta interesante travesía de ser madres, intercambiar experiencias, mantenernos informadas de ‘lo que se mueve’ ….en fin! , que doy muchas gracias a Dios por la oportunidad que me regala de contar con esas mujeres tan especiales y tan entregadas a su misión maternal de una forma tan madura y responsable y con quienes aprendo muchísimo hasta de mis propios hijos.
Hay amigas que me las ha ido regalando la vida. Algunas incluso que viven muy cerca y que siempre están a la mano si hace falta una taza de azúcar. Amigas que te llaman de Pascuas a Ramos y puedes sentir en su voz el mismo cariño de siempre y la certeza de su amistad incondicional. Hay amigas por quienes suelto lo que estoy haciendo para ir a su auxilio si lo necesitan. Hay amigas que saben que cuentan conmigo no importa las circunstancias. Hay amigas en las que sé sin lugar a ninguna duda que puedo confiar. Por todas ellas le doy gracias a Dios.
De sangre tengo una hermana solamente. No me cabe duda de que mi hermana, por mí y por mi familia, se daría por entero si fuere necesario. Yo también lo haría por ella. Admiro muchas de sus cualidades y por ella también doy gracias a Dios. Tengo una madre que es mi amiga, con quien sostengo conversaciones analíticas y profundas, hasta sobre la ‘inmortalidad del cangrejo’…y por esos compartires y lo mucho que me ha enseñado también doy gracias a Dios. Tengo una suegra que es mi amiga, quien me entregó en el altar a uno de sus entrañables amores y a quien agradezco junto a mi suegro la formación y el ejemplo que dieron a quien es la mitad de mi propio ser. A ella me une un amor profundo. Por ella y por su amistad también doy gracias. Por cada una de mis cuñadas, por los momentos que hemos compartido, por la amistad que nos une y por la misión todavía más hermosa que se nos entrega, también quiero dar gracias.
Hay amigas que son hermanas, hermanas que son amigas, amigas que son cuñadas, cuñadas que son hermanas, vecinas que son amigas, …en fin! por todas y cada una de las hermanas que me ha regalado la vida hoy quiero dar gracias a Dios.
Gracias Señor por el privilegio de contar con tantas y tantas mujeres especiales en mi vida!






Excelente!!!!
Son las mejores riquezas que se pueden tener y anhelar!!!
ESTE MENSAJE ESTA TREMENDISIMO. ESA ES LA CLASE DE AMISTAD QUE ME GUSTARIA TENER CON LAS PERSONAS, VEMOS COMO LAS COSAS SE VAN CULTIVANDO PARA QUE PUEDAN DAR SUS FRUTOS. VAMOS A ANALIZAR LAS COSAS QUE NOS ENSEÑA LA VIDA PARA IR MEJORANDO.
Invaluable y veraz mensaje.
Eres un ejemplo viviente de “Quien siembra amor, cosecha amigos”.
Felicidades…