Vida, Familia…y algo más! se siente profundamente agradecida de la invitación que nos hiciera Soraya Castillo a participar en su programa de televisión ‘Aquí estoy!’, de este sábado 19 de septiembre. Con la genuina preocupación que comparte con tantos padres, al igual que nosotros, sobre cómo ser y hacer mejor familia, Soraya desarrolló un programa en torno al tema de la educación en valores y el gran reto que tenemos los padres de hoy.
En el programa, compartimos la invitación con el reconocido médico Dr. César Mella, psiquiatra, quien exhibe una organización de conceptos y una prudencia y claridad de ideas realmente encomiable…cómo se nota que hace esto diariamente! Habiendo participado en un sinnúmero de programas de televisión y teniendo incluso su propio espacio, el Dr. Mella tiene una desenvolutura que le estuve envidiando de principio a fin. Yo por mi parte, me sentía sumamente nerviosa compartiendo el escenario con una persona tan conocedora de la materia. Hace un rato, mientras esperaba la hora de transmisión del programa, previamente grabado, oraba al Señor pidiéndole que modificara la cinta para que mis palabras fuesen las que El deseaba que se escucharan. Luego al ver el programa pienso que el Señor realmente escuchó mis oraciones.
Aquí quiero tratarles sobre uno de los puntos que tuvimos la oportunidad de analizar en el programa. Se trata de cuáles son los principales enemigos que tenemos hoy en día los padres para lograr familias íntegras y una sociedad sana. Y es que mi respuesta sincera a esa pregunta es una: pienso de corazón que nuestros principales obstáculos para cumplir con esas metas somos nosotros mismos, los padres. Si bien es cierto que el medio ambiente no nos ayuda para nada y no nos apoya para lograr esos objetivos, no menos cierto es que nuestra ‘flacidez’, nuestra comodidad, nuestras prisas y quereres, van en contra totalmente de las metas que nos hemos establecido: entregar a la sociedad adultos emocionalmente maduros y convertidos en hombres y mujeres de bien.
De algo estamos totalmente convencidos: los problemas que vemos en la sociedad, los antivalores que identificamos y que tanto nos preocupan a los padres de hoy, empiezan y terminan en la familia. No hay otro lugar. Es en la familia donde se forjan los valores y principios que guian nuestro proceder. No es en la escuela, en el club, en la discoteca, con los amigos o en el barrio. Los padres de hoy, es mi humilde parecer, tendemos mucho a delegar en otros nuestra responsabilidad de formar y educar a estos jóvenes que serán los políticos, los médicos, los abogados, las madres y los padres del mañana. Tambien, lamentablemente, somos nosotros los que estamos educando y formando a los corruptos, a los delincuentes, a los desvergonzados del mañana. No nos queda de otra, convenzámosnos: en nuestros hogares se está cocinando la sociedad del futuro. Suena a cliché. Ya suena vacío. Pero es la cruda realidad, aunque nos resulte incómodo aceptarla…por todo el peso de responsabilidad que ello arrastra.
En nuestros hogares es donde los hijos aprenden del amor al trabajo, la honestidad, la solidaridad, la sinceridad, la amistad, el respeto a los demás. Es donde aprenden a decir que NO, es donde aprenden sus limitaciones propias, es donde dan forma a sus más íntimos sueños y van definiendo el camino para hacerlos realidad.
Cómo podemos pretender delegar esa grandísima responsabilidad, esa grandísima bendición, en los profesores?
Cómo podemos pretender delegar esa responsabilidad en el servicio del hogar?
Cómo pretendemos enseñar a no decir mentiras mientras les decimos ‘dile que no estoy’ cuando toman el teléfono y alguien pregunta por nosotros?
Cómo podemos pretender enseñar a cumplir las reglas y afrontar las consecuencias de nuestros actos, si ante un semáforo en rojo decidimos no obedecer la señal o sobornar a un oficial del tránsito si se nos pone una multa?
Cómo podemos hablarles de no robar si buscamos la forma de evadir el pago de impuestos o de servicios públicos? Si al llegar la cuenta del restaurante nos damos cuenta de algo que no nos fue facturado y nos hacemos de la vista gorda?
Cómo podemos pretender que aprendan de respeto si entre nosotros mismos no nos respetamos, no reconocemos nuestra dignidad o la dignidad de ellos?
Cómo podemos pretender que nuestros hijos sepan decir que NO a situaciones que no les convienen si nosotros nunca fuimos capaces de negarles nada?
Cómo pretendemos que salgan tras sus sueños, a luchar por lograr sus ideales, si nunca les permitimos sentir una sana dosis de frustración al no darle todo lo que nos pidieron, de forma tal que desarrollaran sus propios mecanismos de lograr esos deseos?
Cómo podemos pretender que nuestros adolescentes y jóvenes adultos asuman responsabilidades, si desde pequeños se lo damos todo resuelto y no le asignamos responsabilidades en el hogar? Si ni siquiera les permitimos responsabilizarse completamente de sus deberes escolares?
Cómo podemos pretender que no tengan ningún tipo de problemas con la justicia, si nunca le enseñamos que romper las reglas acarrea sus consecuencias?
Cómo podemos vivir nuestra responsabilidad de padres basados en puras pretensiones?
No es cuestión de culpabilizarnos por lo que hicimos o lo que dejamos de hacer. Es cuestión de hacer un alto en el camino, de reflexionar, de reconocer dónde podemos mejorar. Es cuestión de tomar decisiones ahora mismo! Pero de hacerlo con responsabilidad, y hacerlo ya!
ginia, felicidades por este articulo. fuiste directo al origen del deterioro de valores en que estamos viviendo. ojala que todos nos miremos en el espejo. felicidades!!
Gracias Maribel!
Excelente articulo Ginia!! comparto tu opinion! en nosotros los padres esta la gran responsabilidad de desarrollar los valores en nuestros hijos y esto se logra principlmente con el ejemplo!
Gracias por recordarnoslo!
Comparto completamente tus ideas,y me atrevo a agregar: Siento que hoy dia estamos mas ocupadas que nuestras madres lo estuvieron en su epoca y muchas nos sentimos abrumadas de tantas cosas en la agenda diaria, pero siempre la calidad será mejor que la cantidad; para aquellas madres (las que sembramos los valores) que se sienten sin tiempo para compartir con sus hijos, busquen una hora al dia de tiempo real con los niños…..puede ser suficiente para muchas flias. Hablen, hablen y hablen, nunca se cansen de hablar, en el momento que se pueda, que eso siempre llega.
Ginia, gracias por esta articulo manejado sumamente bien por ti, estoy pasando por esta situacion solo que no tengo la ayuda del padre que cree que dandole todo y apoyandolo es que el niño se va sentir alegre o lo va querer mas, se que debo conversar con el, lo he hecho pero no me escucha. Que puedo hacer. Gracias y ojala puedas ayudarme.