Sabes qué quieres? Pide y sal a buscarlo!
En estos días he estado conversando con unas amigas sobre lo que he vivido en los últimos meses con una de mis hijas y de cómo he aprendido de su experiencia. En escencia: que debemos perseguir con fe nuestros sueños, pedir sin límites y confiar sin desmayar. Que nuestra oración debe ser concreta, siempre reconociendo que, si nos conviene, nos será concedida….y hacer nuestra parte, trabajar para lograr el objetivo. Esto último me recuerda el cuento de la señora que oraba para ganarse la lotería y nunca se la ganó…dice la historia que al llegar al cielo le preguntó a Dios porqué no le concedió su deseo y Dios le respondió: ‘te lo quería conceder, pero nunca compraste un billete’.