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Obligar a los hijos a ir a misa?

Ginia   Escrito por Ginia el Nov 8, 2009 en Adolescentes, Familia, Religión, Vida

En muchísimas ocasiones me he preguntado si será contraproducente obligar a los muchachos a ir a misa.  Confieso que muchas veces yo misma no estoy en  ‘ ánimo ‘ de ir …estoy cansada, tengo muchas cosas que hacer, prefiero irme de playa, o de compras…..y un largo etcétera de razones para justificar ‘firmar un vale’.  En el caso de los muchachos me asaltan a veces las dudas de que luego le cojan animadversión a todo lo relacionado con la Iglesia y, lo que es peor, a su relación personal con Jesús.

Conozco muchas familias que pasan por situación similar y que optan por ‘educarlos en libertad’ y dejar que sean los muchachos que decidan si van o no a misa.   “Yo educo a mi hij@ en la libertad….si no quiere ir a misa no le obligo porque pienso que es peor.”

Bueno, me imagino que si está enferm@ no le obligará tampoco a tomar la medicina, que si no quiere comer no le obligará a alimentarse, que si no le apetece ir a la escuela igual se quedará debidamente educad@ en la libertad de quedarse en casa viendo televisión.

Quienes nos consideramos católicos practicantes hacemos todo lo que está a nuestro alcance para ‘guardar las fiestas’ según el tercer mandamiento del decálogo …o según los 10  mandamientos de la Iglesia.  Esto que quiere decir?  El Señor mismo nos pide guardar un día a la semana para el descanso, para la oración, para la vida familiar, para la reflexión….  En el Antiguo Testamento era el día sábado, mas los apóstoles comenzaron a celebrar la resurrección del Señor y a partir de entonces guardamos el domingo como el día de la Gloria del Señor.  Es un día de alegría, de celebración en el que nuestra Iglesia celebra misa.  La Iglesia nos invita entonces a santificar el domingo y días de precepto participando en la celebración de la Eucaristía.

Cuando todavía no hemos tenido una experiencia personal de Jesús o cuando no nos hemos tomado el interés de indagar qué realmente es lo que celebramos, lo que significa cada uno de los diferentes momentos, oraciones y símbolos de la eucaristía….nos resulta una celebración monótona, hasta vacía.  Si vamos porque ‘hay que ir a misa’ y mantenemos el mandato de cumplimiento (cumplo y miento) muchas veces nos apegamos a un sacerdote particular porque habla bonito, porque lo entiendo, o porque no me siento ‘atacado’.  En otras ocasiones simplemente nos acomodamos con una parroquia particular porque el horario se adapta a mi esquema del día o porque tiene asientos cómodos, aire acondicionado….o porque va mucha gente conocida.  

Cualquier razón es válida…con tal de seguir recibiendo el alimento de la palabra de Dios, de su Cuerpo y de su Sangre.  Cuánto más será si además formásemos parte activa de la celebración, en pleno conocimiento y vida de cada uno de los momentos.  A mí en particular me resulta fascinante ir descubriendo que cada oración, cada palabra, cada gesto, tiene una razón de ser….todo apoyado en la Palabra de Dios y en la tradición apostólica.  Indiscutiblemente, logro integrarme más a la celebración cuando el ‘lenguaje’  del sacerdote me desmenuza y aterriza el sermón de forma tal que pueda hacerlo vida en mi vida….pero recuerdo siempre que la Palabra de Dios es palabra VIVA y que una misma lectura me deja mensajes y reflexiones diferentes en diferentes momentos  y que la reflexión que comparte un sacerdote en un momento determinado, en el que Dios mismo quiso que yo estuviese presente en esa celebración particular, ha de ser una reflexión que debo permitir germinar en mi interior y ya el Señor irá cosechando de ella frutos en mí.

Pero volvamos al asunto de la asistencia propiamente dicha.  Nosotros como padres de nuestros hijos, que algún día decidimos bautizarles en la Fé Católica, hicimos un compromiso de ser albaceas de su Fe y de su formación en la religión católica.  Nos hicimos responsables de velar porque ellos cumpliesen con los mandamientos, de evitarles caer en pecado.  Nos ocupamos de enseñarles a no robar, no matar, no desear lo ajeno…. tambien debemos enseñarle a santificar las fiestas de guardar participando en la celebración eucarística desde pequeños.  Pero claro, nunca enfocarlo desde un punto de vista ‘aburrido’ en el que ninguno sabe porqué hace o dice lo que hace o dice a todo lo largo y ancho de la celebración.   Sería mejor enfocarlo desde el punto de vista de la celebración de un día familiar donde el centro y razón misma del descanso es la participación en la celebración de la Eucaristía y tratar de que, aun cuando estemos de vacaciones, podamos cumplir con el precepto.  Y que alrededor de este momento central del día, la familia comparta otros momentos de unidad y recreo. 

Nos ocupamos de que nuestros hijos se alimenten para mantenerse físicamente sanos  y estoy segura que en más de una ocasión le motivamos a comerse algo que no les gusta sólo porque sabemos que le hace bien, que le conviene.  Nos ocupamos de que se eduquen y elegimos para ellos la escuela y las clases que toman en las tardes.  Estamos pendientes de sus notas (calificaciones) y cuando entendemos que hay que enderezar el curso tomamos cartas en el asunto.  Velamos porque tengan una vida y desenvolvimiento social saludable y adecuado a lo que entendemos correcto para su edad.  Estamos pendientes de su círculo de amistades y nos ocupamos de llevarles y traerles a actividades sociales donde comparten.  Porqué entonces caemos en la estúpida duda de pensar que no nos corresponde ocuparnos de su formación espiritual y humana?  Porqué le quitamos importancia a su relación personal con Jesús?   Porqué queremos justificar nuestra propia tibieza y nuestra fría y distante relación con Jesús diciendo (y diciéndonos) que ‘obligarlos es peor’?

Tiene algún sentido todo esto?  

El día de mañana nuestros hijos serán seres humanos más íntegros, completos y felices si tienen a Jesús como centro de sus vidas.  Una relación personal con el gran amigo Jesús es la única garantía que tenemos todos nosotros de lograr caminar la vida de la mano de la felicidad….no son los títulos académicos, ni la figura, ni siquiera la salud. 

Entonces, hoy domingo 8 de noviembre del 2009, qué vas a hacer?

12 Comentarios

Vladimir
Nov 8, 2009 a las 11:50 am

Muchas gracias una vez más, Ginia, por tocar tan profundo a la puerta misma del alma. Hoy, domingo 8 de noviembre de 2009, recordaré, recuerdo, sueño con el ángel que junto al Señor ilumina mi vida, y sueño con los miles de domingos como este que habrían podido ser junto a Jesús con ella… y rectifico, porque de hecho son, sólo que desde hace tres años ella está en una dimensión diferente y se han invertido los roles: es su luz la que me hace luchar, desear y buscar una mejor relación con Jesús, es ella quien me educa para intentar ser cada día un mejor seguidor de las enseñanzas de Jesús… y así lo intento desde mi tremenda y humana imperfección. Y desde mi eterno dolor sin fondo, agradezco por ello… aunque pueda resultar irónica y terriblemente triste. Hemos de aprender a vivirlo todo, incluso el más duro de los dolores, como parte de nuestro vínculo con Él. Porque al final, es Él quien todo lo sabe !!!
Muchas gracias una vez más, Ginia. Bendiciones infinitas !!!

maribel vidal
Nov 8, 2009 a las 6:34 pm

ginia, excelente reflexion. estoy cien por cien de acuerdo contigo. los jovenes de hoy estarian mucho menos perdidos si los padres asistieran todos los domingos en familia a este gran almuerzo de accion de gracias que es nuestra eucaristia. Dios te bendiga

Nov 8, 2009 a las 6:47 pm

BUEN DIA DEL SEÑOR, SEÑORA GINIA, ¡DIOS Y MARIA SANTISIMA!,LE SIGAN BENDICENDO JUNTO CON TODOS SUS SERES QUERIDOS.
NOSOTROS (LUIS, HILDA Y FAMILIA), NACIDOS AL ESTADO DE SANTIDAD, EN NUESTRA RESPECTIVA PARROQUIA, EL DIA QUE RECIBIMOS EL SAGRADO SACRAMENTO DEL BAUTISMO. AUN HOY COMO MUCHOS OTROS CATOLICOS, SEGUIMOS ORANDO A DIOS YAHVÉ, UNICO CREADOR DE TODAS LAS COSAS (VISIBLES E INVISIBLES), PARA QUE NOS DE, NO SOLO SABIDURIA, SINO ENTENDIMIENTO O DICERNIMIENTO, PARA QUE LOGREMOS ENTENDER EL INCONENSURABLE VALOR DE LOS SAGRADOS SACRAMENTOS Y ENTRE ELLOS EL MÁS GRANDE, DESPUES DEL BAUTISMO, LA SAGRADA EUCARISTIA (EN LA SANTA MISA), UN PEDACITO DE CIELO EN LA TIERRA.

GRAN VERDAD SEÑORA GINIA, LO EXPUESTO EN SU ARTICULO, HABRIA QUE VER Y O CONVIVIR DE SERCA, CON ALGUN GRUPO (PROTESTANTE)Y VER COMO ALGUNOS (ADULTOS, JOVENES Y NIÑOS TAMBIEN DEDICAN, NO SOLO SU TIEMPO, SINO PARTE DE SU VIDA AL SERVICIO DE LAS COSAS DEL SÑOR. Y, OSOTROS DESPUES DE MÁS DE 2000 AÑOS DE CRISTO HABER FUNDADO SU UNICA IGLESIA APOSTOLICA (MATEO 16, 13- 19)CONFIRMADA POR EL ESPIRITU SANTO, EN ¡PENTECOSTES! Y CONFIRMADA CON LA SANGRE Y AGUA, SALIDAS DELCOSTADO, EN LA SANTA CRUZ… TODAVIA NOS DA PENA, DEMOSTRAR NUESTRA CATOLICIDAD. Y PEOR AUN, COMO USTED LO EXPLICITA: BUSCAMOS MILS DE DISCULPAS Y PRETESTOS,PARA CUMPLIR CON LOS PRECEPTOS: DOMINGO DIA DEL SEÑOR, CONFESION, FIDELIDAD CON NUESTRA PAREJA (SACRAMENTO DEL MATRIMONIO). BUENO, SERIA MUY LARGO ESPONER, ALGUNOS OTROS ATENUANTES EN FAVOR O EN CONTRA… LUIS E HILDA, DESDE ARILINA DEL NORTE (USA)

POR FAVOR DISCULPAR MIS ORRORES PRINCIPALMENTE ORTOGRAFICOS ENTRE OTROS… YA USTEDES ME CONOCEN UN POQUITO, GRACIAS DIO ME LA BENDIGA SEÑORA GINIA.

Ja'el Garcia
Nov 11, 2009 a las 2:03 pm

Buen tema! Como siempre.
Probablemente, como en el caso de la educacion, la alimentacion o la seguridad (que mencionas como buenisimos ejemplos) la “obligacion” no sea la unica alternativa.
De pequeños, no habra que preguntarles, pero en la medida en que crecen, la “costumbre” debiera estar acompañada de “compartir la motivacion”. Y confiar en que eso cala.
Lo mas probable es que si esa participacion ha sido autentica y sincera de parte de los padres, asi se permeara a los hijos…

“Obligacion” es lo que hacemos cuando no le estamos dedicando el suficiente tiempo para hablar, discutir y respetar tambien sus puntos de vistas.
No hace falta…
y…no es lo que Dios hace con nosotros…

Rosaura Belliard
Nov 11, 2009 a las 4:51 pm

Excelente Tema que hasta ahora es que puedo Leer, Quiero aportar al mismo lo siguiente desde mi Relacion Familia-Dios, El sabado pasado nos invitaron de nuestra parroquia a Servir como de costumbre como Familia para las lecturas (en el mes de las Familias), servimos como tal, agradecidos a Dios, por darnos esa oportunidad, cuando esto sucede no vamos a misa de Domingo porque ya hemos participado en la misma (el sabado), mas ahora hay un factor influyente, Nuestros hijos de 16,10 y 9, sirven en sus diferentes apostolado en la misa de 10.30 de Domingo, y como tal entonces si tenian que asistir a la celebracion……y asi se hizo, fijate como cambia el panorama y luedo de obligarlos cuando ellos aprenden sin importar la edad en el compromiso que significa la Misa de Domingo en Familia, Pasa a ser Su Compromiso Espiritual. vivido con Alegria y entusiasmo…Damos Gracias a Dios porque en nuestra Familia no es una Carga, en un re-encuentro con Jesus….Cada Domingo.

Selina Sánchez
Nov 12, 2009 a las 12:54 pm

Ahora es que leo el artículo que debería dar pie a reflexiones de parte de muchos de los que nos llamamos católicos, pero estoy muy de acuerdo con las últimas dos personas, el ejemplo es lo más importante. Yo tengo que darle gracias a Dios por eso, tengo dos hijos adolescentes que desde bebés siempre nos acompañan a misa y el domingo la pregunta no es si vamos o no vamos, sino a qué hora y en dónde…

DENIA
Nov 16, 2009 a las 8:17 am

aunque practico una religion diferente a ustedes, permitanme decirles que igul me sucede con mis hijos, a pesar de ir al templo dos veces por semana, los domingos muchas veces nos resulta tedioso ir, pues es el dia que nos levantamos todos juntos, desayunamos juntos etc.pero como dijo rosaura, tenemos que hacer un compromiso en la obra del señor y recordar que sin importar que funciones ocupemos en la casa del señor todo lo que hagamos lo hacemos por El para El y en El
Bendiciones

Enna
Nov 17, 2009 a las 1:03 am

Excelente tu mensaje Ginia y totalmente de acuerdo.Tengo 2 hijas de 20 y pico de años que aun viven en la casa y de pequeña nos acostumbramos a ir todos. Hoy estamos cosechando esos frutos pues han podido tener su encuentro personal con Jesus y son ellas mismas quienes trazan sus agendas religiosas. Ambas estan integradas en la iglesia y han asumido su compromiso apostolico y por que no decirlo, de vez en cuando son ellas las que me motivan a mi. Nunca he escuchado a un adulto arrepentirse de que de niño o jovencito sus padres le obligaran a ir a la Iglesia , sino por el contrario, de que no lo hubiesen llevado si…
Excelente tu reflexion…

MAYTE
Dec 30, 2009 a las 5:00 pm

HOLA GINIA, SABES MI ESPOSO Y YO PERTENECEMOS A UN GRUPO DE CORO DE LA PARROQUIA DE SAN AGUSTIN, Y ESTOY BATALLANDO MUCHO CON MI HIJO PARA QUE SE ACERQUE A LA IGLESIA, AVECES PENSABA NO LO VOY A OBLIGAR TODO LLEGA A SU MOMENTO PERO A VECES ME SIENTO MAL POR ESO POR QUE A VECES LO OBLIGO A QUE ME ACOMPAÑE A LA VISITA DE LAOS SIETE TEMPLOS O A LA PRERGRINACION A LA VIERGEN DE GUADALUPE PERO SE REHUSA SI DESDE CHICOS SIEMPRE LES INCULQUE EL AMOR A DIOS INCLUSO EL ANDABA DE MONAGUILLO Y LE PIDO TANTO A DIOS PARA QUE SE ACERQUE A EL ME GUSTARIA ME DIERAS UN CONSEJO TE LO AGRADECERIA

marty
Jan 13, 2010 a las 12:14 am

desde mi perspectiva de hijo creo que a veces uno no va ala iglesia por muchas razones pero solo una es la mas importante queremos papas que vivan la fe que a amen a DIOS .

Ginia
Jan 13, 2010 a las 10:40 am

Qué alegria contar con la participación de HIJOS….y qué gran lección! Ojalá todos los papás vivamos una fe VIVA y podamos transmitirla a nuestros hijos de forma tal que puedan ellos tambien tener una experiencia personal de Jesus que se manifieste en obras. Bien dicho Marty!

Ginia
Jan 13, 2010 a las 10:53 am

Mayte, la verdad no me atrevo a aconsejar. Si algo he ido aprendiendo durante este caminar, sobre todo despues de que iniciara este blog, es que cada vida y cada par de zapatos es distinto. Mi experiencia hasta el momento, y el llamado que sentimos mi esposo y yo, es a llevar a los niños a misa con nosotros cada domingo. Aun cuando ellos no quieran y aun cuando nosotros mismos busquemos y encontremos excusas (muchas veces válidas), tratamos de nunca faltar. Ya con los adolescentes nos comienza a pasar que tal vez no hacen lo suficiente para estar listos a tiempo….en un par de ocasiones les hemos dejado en casa, pero por supuesto no han participado del almuerzo familiar post-misa que acostumbramos (vamos a comer juntos fuera de la casa despues de misa casi siempre). Entonces en la noche llevamos a misa al que no fue en la mañana y luego le pasamos a buscar. Despues que sucedió esto un par de veces, los retrasos han prácticamente desaparecido. Pero en ningún caso puedo decir que todavía se haya manifestado ningún tipo de animadversión por las cosas de la iglesia o en su relación personal con Jesús. Tratamos nosotros dentro de lo posible de ser ejemplo de personas que tratan de ser mejores cristianos, con nuestras altas y bajas, nuestros períodos de aridez, pero siempre nos ven involucrados con nuestra comunidad de crecimiento, equipo de servicio apostólico, social e incluso, por qué no?, disfrutando de muchas actividades recreativas y meramente sociales, con las mismas parejas y grupos que hemos ido haciendo amistad a través de los años. Es algo que también ven en las familias extendidas, para nuestra gran bendición, de forma tal que tambien sienten ser parte de algo más grande que nosotros mismos…abuelos de ambos lados, tíos, etc, que de algún modo también viven y reflejan un caminar por la senda de Jesús.

Desde mi humilde punto de vista, si todavía está en edad de llevarlo (digamos menor de 14 años más o menos…dócil y llevadero), síguelo llevando. Pero fíjate lo que comenta Marty a este mismo post: el joven de hoy, más que ser obligado a ir a misa, quiere ir porque vea en sus padres un reflejo de lo que intentan predicar: quiere ver personas que realmente estan viviendo esa relación con Dios. Ese es el mejor regalo y ejemplo que podemos darles. Luego, cuando ya se niegan y no podemos hacerlos ir, ver cómo logramos viabilizar que tengan una relación personal con Jesús, un encuentro personal. Estoy segura que en las parroquias de todo el mundo debe haber en mayor o menor nivel, actividades que integren tambien a la juventud a participar de la vida en Cristo a través de la liturgia y el servicio.

Bendiciones!

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