Antes de que el polvo se asentara
Hoy querría escribir sobre otro tema…..o sobre otra perspectiva del mismo tema. Hoy quería compartir con ustedes lo muy profundamente conmovida que me siento ante la todavía no bien asimilada tragedia que vive el pueblo haitiano y, con ellos, las consecuencias que poco a poco se avistan en nuestra media isla. Pero, sintiéndome profundamente dominicana, a la vez que profundamente solidaria con tanto dolor, me llama la atención que se comente en algunos círculos internacionales sobre la falta de apoyo que recibe Haití de los dominicanos, cual si fuésemos una gran potencia con riquezas para compartir. República Dominicana es un país pobre, tercer-mundista…pero eso nunca ha impedido que sepamos compartir nuestros escasos recursos y, por qué no decirlo, hasta nuestra pobreza. República Dominicana es un país de gente hospitalaria, servicial y extremadamente solidaria. Para muestras hemos tenido muchísimas ocasiones en la historia de nuestra nación….pero no hay que irse lejos para refrescar la memoria. La tragedia que sacudió la tierra el pasado martes 12 de enero todavía está viva, todavía despierta la atención de los noticieros internacionales, todavía vibra en nuestros corazones y, es más, todavía ni siquiera podemos saber hasta dónde llegan sus consecuencias tanto para haitianos como para dominicanos. No hay que ir muy lejos….los dominicanos nos hemos desbordado en gestos de solidaridad, ayuda, entrega para de alguna forma tratar de mitigar esta impresionante tragedia. Es injusto que se diga lo contrario.
Desde los inicios de este blog me hice el propósito claro de no convertirlo en un medio para comentar hechos de actualidad. Para eso hay muchos otros espacios. Lo que quisiera es siempre tratar de compartir reflexiones y la cara ‘humana’ de los hechos. Sin embargo, esos comentarios, por demás repetitivos, me aturden y lastiman mi dominicanidad. Cuando Estados Unidos insinúa que República Dominicana debería abrir sus fronteras para los haitianos, cuando las grandes potencias insinúan que el problema de Haití es nuestro, me siento aludida, me siento abusada. Si República Dominicana no ha podido si quiera resolver sus propios problemas, si sus recursos no alcanzan para proveer a su población, si los dominicanos buenos, honestos y con deseos de superarse están incluso prefiriendo irse a otras tierras. Si en nuestros hospitales no hay recursos para atender a los dominicanos. Si en nuestras escuelas no hay pupitres para nuestros hijos. Si la tierra y sus frutos no alcanzan para los quisqueyanos. Cómo se puede pretender que tengamos capacidad para dar cabida a otro pueblo, aunque sea hermano? Que es hermano, pero que es un pueblo de costumbres, cultura, historia, idioma, religión y demás muy diferente de la nuestra? Pero más aún, cómo puede un país pedirle a otro que abra las puertas a un pueblo vecino, cuando ellos mismos se encuentran construyendo un gigantesco muro en sus fronteras para evitar que se cuelen sus vecinos? Porqué Estados Unidos no abre sus fronteras a los mexicanos? O es que tenemos criterios diferentes para opinar sobre lo propio y sobre lo ajeno?
Amigos de otros países, perdonen si notan en mis palabras un dejo de queja, de impotencia. La situación en este momento es tan incierta y tan profundamente triste! No hay un ámbito, un estamento, un círculo de nuestra sociedad, que no esté en este momento volcado en aunar esfuerzos para ayudar al pueblo haitiano. Y créanme, creo de corazón que el sentir general de la población dominicana es de solidaridad total y absoluta a todos los niveles. Es lo que puede palparse, lo que puede verse y oírse en los canales de comunicación. Es lo que se comparte en el tú a tú de cada día.
Lo dejo hasta aquí. Hay voces muchísimo más autorizadas que la mía para tratar este tema que es por demás más político que de otra índole. Comparto las reflexiones que me llegan firmadas por el Dr. Carlos García Lithgow, las cuales endorso en su totalidad. Este documento lo he recibido vía email. Entiendo que como tal, es el deseo de su autor que sea compartido y difundido. Invito a quienes tengan testimonio de las ayudas que a nivel personal o institucional se están dando en estos momentos, los compartan a través de los comentarios de este artículo, como forma de confirmar que nos hemos volcado solidariamente y nos hemos hecho ‘uno’ con nuestro hermano pueblo haitiano.
————————————
ANTES DE QUE EL POLVO SE ASENTARA
Autor: Dr. Carlos Lithgow G.
Un capcioso parte del periódico español ABC que ignominiosamente acusa a nuestro país de cerrar la frontera a los hermanos damnificados haitianos, ha desembalsado mi copa y he decidido verter mi indignación a través de la telaraña mundial (WWW).
Aunque el momento no es el más idóneo, creo que algún hijo de Quisqueya tiene el deber de responder a los Christopher Hartley, Solange Pie y Pedro Ruquoy del mundo.
¿Cómo es posible que este instante apocalíptico se aproveche para descrédito de nuestro país por algunas personas que viven del pago de interesadas ONGS?
En el momento que esto escribo, Sábado 16 de enero de 2010, 2:00 PM (hora de República Dominicana) no conozco una persona, un barrio (rico o pobre), un hospital o clínica privada, canal de televisión o programa radial de nuestro país que no esté volcado en la recolección de ayuda para Haití; se organizan puestos de acopio de medicinas, vacunas (se acabaron las de tétanos que teníamos) comida, sangre etc.
Esta febricitante actividad ha sido puesta en marcha desde el mismo instante en que a nosotros también se nos movió la tierra y aún no se había levantado la alerta de tsunami para nuestras costas.
Antes de que el polvo se asentara el fatídico martes 12 de enero, eran Dominicanos los que estaban llevando ayuda y tratando de salvar vidas entre los escombros de Puerto Príncipe; fueron cámaras dominicanas las que generaron las primeras imágenes del ” fin del mundo Haitiano”, eran los morenitos dominicanos junto a los sobrevivientes haitianos que con picos, palas, patas de cabra, manos, uñas y dientes, rescataban a quien podían y observaban cómo las televisoras extranjeras desplegaban toda su tecnología millonaria para transmitir “LIVE” las infernales imágenes. Pero ni agua ni comida que supiera a superpotencia.
Precisamente hoy transmitían la alegre noticia de que una niña de un año y medio fue sacada de los escombros por un flaco joven de un barrio de Quisqueya que arrastró su vida por un pequeño hueco y media hora más tarde emergía con la criatura viva.
Ya para la madrugada siguiente al terremoto se habían trasladado diez cocinas móviles en las que se sirven 100 mil raciones diarias. También vimos como soldados cascos azules repartían unos “moros con pollo” que salían de unos camiones amarillos con letreros que ponían: “Gobierno Dominicano Comedores Económicos”. Y es que hasta nuestro gobierno, tradicionalmente desorganizado e indolente, ha mostrado una efectividad y solidaridad desconocidas incluso para nosotros mismos.
El presidente de la República, Secretario de Salud, Obras Públicas, Fuerzas Armadas… se encontraban allí antes de que el polvo se asentara. Además de aportar la cifra equivalente a 15 millones de Dólares, honrando la característica forma de vida dominicana de solidaria repartición de la pobreza.
Los hospitales de todas las ciudades están colapsados, pues a nadie se le ha negado la asistencia. Todos nuestros puertos y terminales aéreas están habilitadas para que la ayuda entre a través de nuestro país.
Tal ha sido la demostración de este pueblo que el embajador haitiano en Santo Domingo al empezar a agradecer a los dominicanos por su solidaridad no pudo contener las lágrimas y tuvo que ausentarse.
De repente Haití existe para la comunidad internacional, tenían que morirse por cientos de miles para que les hicieran caso; pero nosotros lo sabemos desde hace muchas décadas, porque sufrimos su desgracia que no es de este presente de “flat panel” en la sala de nuestra casa, porque hemos absorbido el 10% de su población con las manos extendidas en nuestras esquinas, campos y camas de hospitales, porque cavan zanjas en nuestras avenidas y se caen de andamios de nuestros rascacielos en construcción, porque estamos aquí y nos duele.
Pero esto no es de noticiarios y días de emergencia, esta tragedia tiene siglos y solo nosotros los habitantes de la Hispaniola lo hemos sabido desde siempre. Haití se escribe con H de horror, históricamente Haití siempre ha desubicado a América, históricamente huele a abandono y muerte.
Todavía me pregunto por qué la naturaleza liberó sus trágicas ondas y concentro su vaho de muerte durante un minuto y en veinticinco kilómetros cuadrados de ira como para descamarse a Puerto Príncipe de su epidermis; probablemente nunca tendré repuesta.
Exhorto a todos los dominicanos que tengan videos que evidencien la ayuda y solidaridad de nuestro pueblo que los envíen a Youtube, que las imágenes asesinen a los escritos arteros en contra de nuestra nación.
Por último seriamente propongo que los habitantes de Hispaniola por su ejemplo de convivencia sean nominados para el premio Nobel de la paz.
Dr. Carlos H. García Lithgow






Orgullosísima de ser dominicana.Y es cierto todo esto el dominicano no sólo ahora sino desde siempre ha tendido una
mano de hermano al pueblo haitiano y es injusto que quieran tildarnos de abandonar o ignorar la ssituación del vecino
solo porque un grupito quiere que abramos nuestras fronteras.
Apoyo a ginia cuando escribe por que los Estados Unidos no
abren su frontera a México, nosotros hemos recibido más haitianos en nuestro territorio; que ellos mexicanos en el suyo.
Adelante dominicanos que el Señor que es más grande sabe
lo grande que es nuestro corazón.
Distinguido Dr. Garcia Lithgow
Le felicito y apoyo por su articulo !!Antes que el polvo se
asentara.
Ud. tiene mucha razon en todo lo que dice, y todos nos deberiamos comprometer a hacerle saber al mundo sobre toda la
verdad de lo que ha estado sucediendo despues del terremoto que
ha desvastado al vecino Haiti.
Esas personas que estan opinando y dandonos mala fama no tienen
la minima idea de como somos en realidad.
Nuestro pais se ha volcado por completo en la mision de
ayudar y cooperar, simplemente porque somos un país con valores humanos y hospitalarios que pocos paises en el mundo
poseen.
Reciba un saludo sincero Att. Maria A. Mella Russo
Totalmente de acuerdo Ginia, el pueblo dominicano es sumamente generoso y solidario y siempre acude al llamado de quien necesite su ayuda y cooperación, aunque sea limitada por ser un país que también necesita que le echen una mano… En estos días no hemos dejado de ver personas de todo tipo ayudando de maneras inimaginables, con dinero en efectivo, con comida, medicinas y todo lo que nos piden que es prioritario, profesionales de todo tipo brindando su tiempo y sus capacidades, incluso ninos y jóvenes, en fin… un despliegue que no ha cesado. Muchos conocemos personas que trabajan para nosotros o cerca de nosotros y también nos hemos interesado por sus familias, hemos sufrido con ellos y nos hemos alegrado cuando reciben noticias de que todo está bien. Y esto va a ser para largo… la ayuda que ahora se ofrece es de emergencia, pero son tantas las necesidades y es tal la magnitud del desastre, que pasarán muchos anos antes de que todo vuelva a la normalidad y tendremos que seguir en primera línea, cooperando en lo que podamos. Me siento muy orgullosa de ser dominicana!!! Ojalá que esta desgracia no sea en vano y los ricos y poderosos del mundo imiten a este pueblo que es como la anciana del templo que cuando dió las dos monedas dió de lo que tenía y no de lo que le sobraba…
totalmente de acuerdo contigo gina
SEÑORA GINIA, DIOS LA BENDIGA,SUS COMENTARIOS SON CONMOVEDORES,PARA EL CORRIENTE DE LOS SERES HUMANOS, MAS NO, PARA AQUELLOS QUE SE REGODEAN EN LA RIQUEZA OBTENIDA CON LA VENTA O DEPESTIGIO,DE LA PIEL AUN NO CURTIDA (TRATADA), DE LOS MAS HUMILDES,LOS SIN VOZ,LOS SIN TECHO, LOS SIN VIDA PODRIAMOS DECIR HOY, LUEGO DE ESTA ECATOMBE CAPITALINA (HAITIANA Y HERMANA ¡LATINOAMERICANA!), NO HOLVIDEMOS QUE LA MAYORIA DE ESTO ABUSOS, SON CAUSADOS POR: EL EDONISMO, CONSUMISMO, EGOISMO,MATERIALISMO Y MUCHOS OTROS ISMOS… CAUSADOS POR LA CONCUPISCENCIA Y EL FACILISMO ABUSADOR DEL PODER DE ALGUNOS MEDIOS NOTICISOS. TENEMOS QUE DECIR: YO LOS PERDONO, ¿QUIEN SABE LAS VICTIMAS?. ¡DIOS PROVEERA!.
HUMILDEMENTE, UNAMONOS A LAS ORACIONES, AL DIOS DE LA VIDA, PUES SABEMOS QUE NUESTRAS PLEGARIAS SERAN ESCUCHADAS POR EL UNICO, QUE TODO LO PUEDE. ADELANTE FAMILIA. DIOS PROVEE, Y ¡DE QUE MANERA!…
UN FRATERNAL ABRAZO DE AGRADECIMIENTO PARA TODOS LOS QUE DE UNA U OTRA FORMA, AYUDAN A PASAR, AUNQUE CON DIFICULTAD, ESTE TRAGO AMARGO DE NUESTROS HERMANOS HAITIANOS, Y,REPITO, CON ORGULLO, ¡TAMBEN LATINOAMERICANOS!.
CON CARIÑO, LUIS, HILDA Y FAMILIA
Justamente ayer un periódico italiano llamado “IL GIORNALE”, de propiedad del hermano del presidente Berlusconi, publicó en su primera página (traducción): MITAD DE LA ISLA MUERE, LA OTRA JUEGA GOLF. En dicho artículo se lanzan injurias y calumnias a nuestro país, ignorando lo que se ha estado haciendo desde el momento de la tragedia.
Les pido por favor que envíen con un refinado lenguaje (preferiblemente en inglés o italiano), un correo de protesta al director de ese periódico (Vittorio Feltri), reclamándole el haber permitido tal publicación y pidiéndole que se retracten de dicha publicación. La dirección de este señor es: direttoreweb@ilgiornale.it. También, que por favor, esta información a sus contactos para que hagan lo propio.
El enlace para el referido artículo es:
http://www.ilgiornale.it/esteri/e_nellaltra_meta_dellisola_si_gioca_golf/15-01-2010/articolo-id=413880-page=1-comments=1?SEO=/esteri/e_nellaltra_meta_dellisola_si_gioca_golf/15-01-2010/articolo-id=413880-page=1-comments=1&order=0