Nunca se me había ocurrido…en las clases de ciencias que recibí en la escuela nunca se mencionó. Siempre me dijeron que se escucha con los oídos. Si algún día se inicia algún movimiento para educar a los padres y enseñarlos a ser padres, deben incluír un dato importante: nuestros hijos necesitan que les escuchemos …con los ojos!
Caí en cuenta leyendo uno de los extractos de los sermones del rabino Albert Lewis, tal como lo relata Mitch Albom en su libro ‘Ten un poco de Fe‘, del que hablara anteriormente. La traducción al español sería algo así:
“Una niña llegó de la escuela con un dibujo que hizo en clases. Entró saltando en la cocina, donde su madre preparaba la cena.
‘Mamá, adivina qué’, le dijo emocionada mientras abanicaba el dibujo.
Su madre nunca levantó la mirada.
‘Qué? ‘, le dijo mientras atendía las ollas.
‘Adivina qué’, repitió la niña, abanicando el dibujo.
‘Qué?’, dijo la madre, atendiendo a los platos.
‘Mamá, no me estás escuchando’.
‘Corazón, claro que sí.’
‘Mamá’, dijo la niña, ‘no me estas escuchando con tus ojos’.”
Leer esto me retrató totalmente. Cuántas veces no he prestado atención a mis hijos? Cuántas veces le he dado más importancia a las ollas, los platos, la computadora, la llamada telefónica, al libro que estoy leyendo, etc….cuántas veces no les escuché con los ojos?
Nos sucede constantemente. Nuestra atención está repartida en tantas cosas que realmente no es posible dar abasto. Pero, establecemos correctamente las prioridades? Prestamos atención primaria a lo que realmente lo merece? El relato no explica finalmente qué es lo que la niña deseaba comentarle a la madre. Lo que sí deja claro es que necesitaba su atención, su mirada, sentir que su madre estaba ‘en ella’….no en la cena. Tal vez la historia tomaba 3 minutos. Y seguro sería de extrema importancia para ambas. Para la madre porque seguramente compartiría una alegría especial que querría contarle la hija. Para la hija porque recibiría esa atención de su madre que deja sellado el mensaje : ‘mi mamá me ama y soy muy importante para ella’. Unos minutos.
Y eso es la vida, una constante reevaluación de nuestras prioridadaes. Lamentablemente la realidad es que tienden a tomar precedencia los compromisos externos, los relacionados con el trabajo, con las amistades….o aquellas cosas que hablan de nuestra responsabilidad, nuestra habilidad, etc. Pero si no vemos en frío y simplemente nos preguntamos en nuestro corazón, no quisiéramos volver atrás el reloj y asegurarnos de escucharlos siempre con los ojos? Eso ya no podemos hacerlo, pero estamos a tiempo para hacerlo desde ahora : con nuestros hijos, no importa su edad, y con nuestra pareja. Es un ‘escuchar’ que merecen todos a nuestro alrededor….todos. Pero en especial aquellos a quienes tendemos a negarlo con más frecuencia, a las personas más importantes en nuestras vidas, a aquellos que tenemos más cerca.
Seré capaz de aprender a escuchar con mis ojos? Y tú?
Eso es verdad , a mi me pasa con la televisión , yo me sumerjo en la TV y me olvido de todo lo que me rodea , y aveces viene alguno de mis hijos o mi esposa , me habla o pregunta algo y le contesto sin mirarlo y ahora yo viendolo desde afuera, como dicen , debe sentirse una respuesta incompleta , por que debe sentirse que te estan contestando , pero no mirando , y realmente dá la percepción de que no te están poniendo atención . De ahora en adelante me voy a proponer escuchar con los oidos y los ojos.
Agrego algo Rafa…muchas veces contestamos y ni nos damos cuenta de qeu lo hicimos. Luego cuando nos reclaman: ‘pero tu me dijiste que….’, ni nos acordamos y somos capaces hasta de discutir que no es verdad que dijimos eso. Al menos a mí me pasa con bastante frecuencia.