Gastamos mucho en nuestros hijos?
Una de las preguntas que muchas veces me asaltan como madre de adolescentes es si les damos demasiado…..o si no les damos lo suficiente a nuestros hijos. Fino el balance que hay que encontrar entre las reales necesidades del joven, sus quereres, su medio ambiente (no necesariamente en nada parecido al que nos tocó vivir a nosotros) y las reales posibilidades de la familia. En el boletín quincenal de la escuela de nuestros hijos, reseñan hoy un artículo publicado en un portal informativo que me parece interesante compartir.
Gastamos mucho en nuestros hijos?
El artículo, publicado por el San Francisco Chronicle, motiva a los padres a reflexionar en los efectos que comprar muchas cosas materiales puede tener en la escala de valores de nuestros hijos y en su entendimiento de las finanzas. Para saber si gastamos demasiado en nuestros hijos, pueden guiarnos las siguientes preguntas:
- Si tu hijo te pide algo especial, lo compras hoy mismo en lugar de esperar una ocasión de regalo (cumpleaños, navidades….)?
- Si tu hijo es mayor de 7, le compras lo que necesita o desea sin pedirle que contribuya de su semanal o ganancias?
- Te quejas de los gastos de celular de tu hijo….pero lo pagas de todos modos?
- Le haces una fiesta de cumpleaños sólo porque eso es lo que se estila en el grupo en que se desenvuelve?
- En la habitación de tu hijo hay más juguetes, artefactos electrónicos y demás cachivaches que espacio disponible?
- Permites a tu hijo utilizar tu tarjeta de crédito sin imponer un límite?
- Gastas más libremente en tu hijo que en tí mismo?
El artículo concluye con algunas estrategias para ayudar a concientizar a nuestros hijos sobre las finanzas familiares y el valor de las cosas. Indiscutiblemente, darles a los muchachos lo que piden simplemente porque lo piden, les enseña que el dinero es fácil de conseguir y que papá y mamá lo cosechan de un bello árbol que tienen en el patio. Más aún, darles todo lo que nos piden no fomenta más que personas que no se conforman fácilmente, para quienes todo es nada y que no han tenido que luchar por conseguir sus metas.
La verdad confieso que estoy de acuerdo en casi la totalidad de lo planteado en el artículo. De hecho, hace tiempo que mi esposo y yo hemos hablado de la necesidad de que nuestros hijos, de acuerdo a sus respectivas edades y responsabilidades, tengan una asignación mensual que les permita administrar ciertas partidas de gastos que generan. En nuestro caso, por alguna razón todavía le estamos dando largas al asunto y no acabamos de establecer montos y partidas que deben cubrirse. Este artículo me hizo reflexionar sobre la imperiosa necesidad de hacerlo inmediatamente. Y es que hay varias consideraciones importantes para decidir esto de monto y partidas …..pero por algún lado hay que empezar.
Para mí en particular es importante tomar en cuenta:
- Edad
- Nivel de responsabilidad demostrado en el manejo del dinero
- Colaboración y disposición a la colaboración en quehaceres del hogar y afines…incluyendo disponibilidad para auxiliar fuera del hogar o hacerse de una actividad que le ayude también a conseguir dinero. Por ejemplo: mi esposo trabaja en una empresa que administra tiendas de ropa y calzados. En la época navideña los hijos mayores han trabajado como temporeros de media tanda ayudando en las tiendas en la envoltura de regalos, doblado de ropas, etc. durante los días de mayor movimiento propios de la época. Una de nuestras hijas hizo un curso de hacer jabones y se animó a ofrecerlos en la familia como opción de regalitos para los profesores y trabajó varios fines de semana en la elaboración de jabones decorativos que presentaba en cajitas de regalo. Esto lo vendía y con ello cubría los costos de la producción y ganaba para su alcancía.
- Necesidades vs quereres. Nuestros hijos tienen reales necesidades….pero tambien tienen innecesarios quereres que son tambien reales. Un par de zapatos adicional que ‘lo quiero’…sólo porque lo quiero (no lo necesito)….bueno….debería comprarlo con su dinerito. Seguro que si tiene que sacarlo de su bolsillo será capaz de evaluar si realmente hace falta comprarlos y, más aún, si despues realmente va a usarlos. Hablo por mí misma: me gusta leer y, si no tuviera que manejarme dentro de un presupuesto, probablemente estaría comprando libros que me parecen interesantes y para los cuales nunca tendría tiempo.
- El valor del dinero….me explico: asignar una mensualidad que pueda luego sabotear el interés del muchacho en conseguir un trabajo que en principio pagará igual o menos…..puede terminar siendo totalmente contraproducente. Nuestros hijos nos tienen hoy, pero no necesariamente mañana. Es nuestro deseo y deber de padres prepararlos para la vida y para abrirse camino. El día de mañana (que está más cerca de lo que muchas veces estamos dispuestos a admitir) empezarán a trabajar. El salario que le ofrezcan….será proporcional al dinero que ya están acostumbrados a manejar sin tener que trabajar?
- Obviamente, situación financiera familiar.
Probablemente hay otros puntos a considerar….puedes compartirlos dejando un comentario.
Yo mientras tanto voy a ponerme a sumar y restar…


Excelente Blog! felicidades…