Las palabras del Cardenal hacen flaco servicio al matrimonio.
Reconozco que soy poco amiga de leer la prensa. Encuentro muy poco contenido que aporte realmente a mi crecimiento humano, mientras aporta enormemente a mi frustración diaria de ciudadana que ve pasar ante sus ojos cómo nos ahogamos en la barbarie negativa, la pesadumbre y el morbo con que se comercializan las ‘verdades’, las ‘realidades’ y los ‘acontecimientos’ en nuestro país….supongo que igual sucede en otras latitudes. Lo cierto es que, leer la prensa no me ayuda a sentirme realmente informada, mientras sí me ayuda a sentirme frustrada. Iniciar el día en ese baño de negatividad no es, desde hace mucho tiempo, una de mis prioridades mañaneras. Y eso que no voy a entrar en el tema de las barbaridades que se cometen contra el idioma y contra la correcta comprensión de lo reseñado gracias a los errores de redacción y de ortografía que aparecen en las páginas de la prensa nacional.
Digo esto porque, siendo raro que lea los periódicos, llamó poderosamente mi atención uno de los resaltados que aparece en portada en el Diario Libre del día de ayer, 2 de enero, haciendo alusión a opiniones emitidas por el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, quien es por demás cabeza visible de la Iglesia Católica Dominicana. Dicho resaltado en portada hace referencia a un artículo interior titulado “Aconseja la separación para evitar feminicidios” y cuyo subtítulo reza “Cardenal considera esposos que no se comprendan deben dejar la relación“.
Los que me conocen supongo que ya saben por donde voy. Un titular como éste, puesto en los labios y palabras justamente de quien encabeza la Iglesia Católica, que siempre ha defendido la indisolubilidad del matrimonio, es una estocada mortal a una institución que la sociedad actual tiende a ver en decadencia. Quiero creer que una vez más se trata de un error de interpretación o de redacción del periodista asignado a cubrir la actividad. Haciendo alusión a las palabras del Cardenal y su sorpresa por la cantidad de feminicidios registrados durante el año pasado, hechos estos realmente lamentables y que deben llamarnos a reflexión a todos como sociedad y como cristianos, el artículo indica que el Cardenal “exhortó a las parejas que cuando ya no se quieran, se separen para evitar desgracias lamentables”. Cita el artículo de referencia las siguientes palabras como textuales: “Cuando un hombre y una mujer no pueden estar juntos, por alguna razón u otra, lo mejor es que se separen, ya que de esta manera se evita la ocurrencia de una tragedia.”
Muy flaco servicio a la institución del matrimonio. Muy distorsionado y errado mensaje a las parejas que estamos día a día entregando lo mejor de nosotros aún a pesar de las divergencias, de las diferencias y de la multitud de ocasiones en que se presentan los ‘pleitos de marido y mujer’. Sobre todo, fatal mensaje para la generación de jóvenes que hoy se están preguntando si merece la pena el matrimonio, cuando tienen ante sí otras alternativas que implican todos los beneficios sin ningún compromiso a cambio. En momentos en que disminuyen los matrimonios y aumentan los divorcios….qué desatinadas son sus palabras señor Cardenal.
El artículo en Diario Libre hace entonces una fugaz referencia a las palabras del Cardenal abordando otros temas de interés actual, como la campaña presidencial que se apresta a reiniciar al finalizar los días de descanso por las festividades. Me dispuse entonces a buscar en el resto de la prensa (yo no leo periódicos…..pero mi marido lee por los dos y en casa se reciben todos!) a ver si igualmente aparecía esta noticia.
El periódico HOY reseña de una forma más lógica lo que debe haber sido el espíritu del Cardenal, dando importancia al respeto que espera durante la campaña electoral y su preocupación por el alto índice de feminicidios (preocupación que por supuesto comparto). Pero confirmo en el desarrollo del artículo que también pone en labios del Cardenal: “…cuando un hombre y una mujer no pueden convivir juntos, pues que se separen”. Realmente fueron éstas las palabras de Su Eminencia?? Realmente es ésta una posición de nuestra Iglesia? Lo siento, pero prefiero creer que fueron palabras que en los próximos días recibirán la correcta explicación que impida que se tome con ligereza o acomodada interpretación.
El Listín Diario también reseña la homilía, aunque deja la duda de si sus palabras fueron parte de la misma o de la conversación sostenida posteriormente con los periodistas. En este último caso, puedo entender que fueran opiniones que sin el tiempo necesario de prepararlas acompañadas de la necesaria motivación, puedan no ser interpretadas de la forma en que han sido transmitidas. Corroboro en este artículo que también el Listín interpreta las intenciones del mensaje del Cardenal importantizando su deseo de una campaña sin violencia y su manifiesto dolor por los feminicidios, planteando que debemos trabajar para evitarlos, así como también su preocupación por el tema del narcotráfico. Sin embargo, también pone en palabras del Cardenal, citándole, las siguientes palabras: “cuando un hombre y una mujer no pueden convivir, que se separen, que dejen eso”.
Analizado todo esto, opté por no seguir buscando periódicos. Definitivamente, parece que hubo unas palabras del Cardenal en esta línea. No luce ser error de un periódico en particular. Confieso que me siento profundamente confundida, no sólo como mujer casada que cree profundamente en la institución del matrimonio, sino también como católica practicante.
Entiendo perfectamente que debemos todos sentirnos altamente conmocionados con el aumento de la violencia de género y de los casos extremos en que se llega a cegar una vida por razones pasionales (o no)….cualquier vida que se pierde es una vida valiosa, independientemente de los motivos por los que se pierda. Pero perder la vida de manos de aquel que supuestamente nos ama….es brutal. Hay un llamado al análisis, al fondo, a las entrañas de la sociedad misma: es la carencia de valores? es el aumento de las desigualdades? es la difuminación de los roles en el hogar? es el aumento del uso de narcóticos? el aumento de la ingesta de alcohol?
Puedo seguir listando posibles causas y, al final del día, probablemente no se trate de una sola, sino de una combinación de todas las anteriores.
Hay razones válidas para justificar la disolución de un matrimonio? Seguramente sí. Habrá casos donde la integridad física y mental de uno de los cónyuges cobre prioridad sobre la permanencia juntos. Habrá así mismo causas puntuales que, evaluadas caso a caso, pudieran justificar un consejo como ese. Pero de ahí a decir que la separación está justificada en la dificultad de la convivencia….hay un trecho. Que una pareja que no se ‘comprenda’ debe separarse?…es que me parece totalmente errado. Repito: de boca de cualquiera….es un comentario cualquiera que debe tomarse como se toma toda la diversidad de opiniones sobre un determinado tema: con tolerancia y respeto al derecho a disentir. Pero viniendo de boca de quien representa a la Iglesia? …..sólo me queda pedir como Gilberto Santarosa: ‘ Que alguien me diga….’
Así no ….entiendo que toda la feligresía y la comunidad en general merece una aclaración.


Esto escribi a una amiga sobre su escrito…
Estimada xxxx, buen dia.
La curiosidad no me permitió esperar regresar a la capital para leer el post que me enviaste.
No se quien es “Ginia”, autora de este escrito, pero definitivamente no conoce al Cardenal como tampoco discierne muy bien la forma en que operan los medios, la mayoría de los periodistas y directores protestantes, a la hora de tomar declaraciones del Cardenal y colgarlas virtualmente como les da la gana.
Yo que le he oído -en privado- hablar sobre el tema y te puedo decir que lo que quizo decir fue lo siguiente:
“O se ponen de acuerdo, buscando ayuda y lo demás- o dejan eso, porque no es serio -de ninguna parte- pasar la vida entera peleando -por nimiedades o cosas muy serias- al punto de llegar a matarse.”
Sabes que he descubierto que una gran cantidad de mujeres mata también a los hombres en momentos de ira y desesperación, lo que sucede es que los medios no dicen nada de eso.
Otra cosa es la forma en que muchas mujeres han llegado a confrontar a sus parejas, llegando incluso a ridiculizarlos, logrando con ello desatar la bestia que muchas veces habita en nosotros.
Al perro mas manso, si lo molestas te muerde, dimelo a mi que soy testigo.
Por ultimo, te confieso que nuestra sociedad esta muy enferma, física, moral y espiritualmente, ni hablar del “cuererismo”, dispensa mi francés, el consumo de alcohol y drogas, y el sexo como deporte implantado desde hace tiempo en Dominicana.
Basta ir al play cualquier noche para darte cuenta de lo que quiero decir.
La amiga “Ginia” colabora con los medios escribiendo y poniendo a circular escritos como el de marras.
El Diablo quiere acabar con La Iglesia, la única que se le opone, y para lograrlo hacen falta obreros para trabajar esa otra “mies” de la cual yo no quiero formar parte.
Que tengas buen dia, y te agradecería compartas mis opiniones con tus amigos, para fines de edificar rectamente toda la audiencia virtual.
Cualquier comentario estoy a abierto humildemente a ellos.
Abrazos,
Mario,
Excelente articulo el que has escrito! El punto de vista, a mi entender, es que los que creemos en el matrimonio no nos podemos conformar con que quien es cabeza de nuestra iglesia, esa que amamos, nos diga como una conclusión válida, que esta forma de vida fácilmente la podríamos reevaluar y que eso esta bien. No está bien, por esto hay que luchar, y hacerlo todos los días. Pienso que si fuera fácil no valdría tanto la pena. No me parece que la solución siempre sea “dejar eso” para evitar perder lo más por lo menos.
La invitación sería a que en cada momento recordemos la razón por la cual estamos juntos y cuándo nos perdimos en el camino, para retomar de manera saludable ese camino y llegar juntos a la meta.
Es cierto que muchas desgracias se evitarían si antes de tomar decisiones que cambian la vida se piensa mejor, pero la invitación de la cabeza de esta institución religiosa, no debería ser que claudiquemos siempre, sino que busquemos ayuda a tiempo y se pueda actuar partiendo de la convicción profunda de que la vida de pareja y la familia siempre valen la pena para luchar por ellas.
Lo que me confunde un poco es, si ese es su pensamiento, si es una nueva actitud de la Iglesia o si él está de acuerdo que todos los miembros de la sociedad hagamos lo mismo en todos los aspectos de la vida. Osea, si no me gusta mi trabajo yo mato a mi jefe y cuando el número de veces que eso ocurre llegue a unas cifras alarmantes entonces deberíamos pensar que nadie debe de trabajar. O si mi hijo llora mucho y eso me fastidia, lo tiro por una ventana y fin del evento….para evitar que eso pase, múdate a una casa que no tenga ventanas!? Osea, NO! tener un matrimonio, tener una familia, tiene aspectos inesperados y para eso hay que prepararse emocionalmente para poder lidiar con situaciones y saber cuándo buscar ayuda a tiempo. La solución no es dejar eso, al menos no siempre. O si tenemos un país lleno de políticos que son corruptos, deberíamos decirles que dejen eso, pero no se plantea que lo que hizo que este o aquel sea de esa manera tiene que ver con una sociedad dañada desde adentro y que tenemos que invertir tiempos y esfuerzos en encontrar las ocasiones a donde se gesta ese aprendizaje para irlo cambiando de fondo y así ayudar a largo plazo al mundo que les tocara vivir a las generaciones próximas.
Osea, no se plantea luchar, cambiar, mejorar?
Estimado Sr Saviñón:
Qué bueno que se animó a enviarme sus comentarios por esta vía. Lo agradezco. Conozco de sus esfuerzos y trabajo por la iglesia y en otras ocasiones he recibido vía email sus comentarios sobre diversos temas de interés. Por eso agradezco que una persona de su calibre intelectual y de su apego a nuestra amada Madre Iglesia tenga la gentileza de responderme. Le comento que yo, “Ginia” (apodo que me puso cariñosamente mi padre desde que nací), trabajo junto a mi esposo desde hace más de 10 años en ministerios de apoyo a la familia y el matrimonio. Somos católicos practicantes y parte activa de una comunidad de parejas que, como nosotros, busca caminar por los senderos de la Fe, de mano de nuestra iglesia católica, y convencidos plenamente de la bendición y la gracia que obtenemos por medio de nuestra unión. Soy además parte de una familia apegada a la Iglesia, siendo mis padres activos colaboradores desde hace muchísimos años y mi padre es diácono activo y entregado amorosa y fervientemente al ministerio abrazado en esta etapa de su vida. Espero ésto sea suficiente para sentirme con derecho a decir lo que bien usted corrobora en sus comentarios, aunque parecería que mis palabras no me permitieron darme a entender correctamente. De esta forma, disiento cuando plantea que colaboro con los medios, cuando justamente lo que he dicho es que los medios normalmente plantean las ‘verdades’ y los ‘hechos’ según su conveniencia y plagados de errores que tergiversan la realidad. Lo que he dicho es que me cuesta creer que el espíritu de las palabras del Cardenal fuera el que traspira en lo reseñado en la prensa. Lo que he dicho es que entiendo que la iglesia haría bien con aclarar ya que, puestas dichas palabras en boca del Cardenal, toman carácter de palabras de la iglesia dominicana. De esta forma, ciertamente mantengo que las palabras del Cardenal hacen un muy flaco servicio al matrimonio, institución y sacramento del que la Iglesia es prácticamente la única defensora.
Duele profundamente que una persona como usted, de su altura y condición, merecedor de mi respeto sincero, utilice el término ‘el diablo quiere acabar con la iglesia’ justo después de mencionar mi nombre entre comillas. Mi trabajo por la iglesia no sólo es arduo, lleno de amor y respeto, sino que es reconocido por otras entidades que me han distinguido con la publicación de varios escritos. Mi trabajo por medio de este blog es seguido por personas de bien en diversos países, que buscan una mano amiga y que me han manifestado insistentemente la obra del Señor en sus vidas cuando EL se ha manifestado en ellos a través de algún mensaje que han recibido. Todo esto, únicamente para la gloria del Señor.
Repito que estoy muy de acuerdo con lo que es su percepción personal de lo que debe haber sido el mensaje del Cardenal, con quien también he tenido la oportunidad de compartir en privado en más de una ocasión. Pienso igual. Estoy muy de acuerdo con que la prensa amaña las informaciones según los vientos. Resiento que en su comunicado, buscando ‘edificar rectamente’, tenga usted la ligereza de referirse a mi persona de la forma en que lo ha hecho.
Dicho esto….pienso que voy logrando el objetivo: que voces autorizadas se pronuncien y arrojen luz para dejar claro el mensaje. Si esto se logra al precio de que mi nombre se utilice en la forma despectiva en que usted lo ha hecho, entonces lo publico gustosa.
Saludos en Cristo,
Ginia
Creo que el Señor Saviñon no leyó el artículo o no lo entendió. Pero además sus comentarios estan muy mal. Parece que estaría bien que un hombre mate a su mujer porque ella lo provoque o porque tambien hay casos en que mujeres matan hombres. Matar a alguien no esta bien de ninguna forma.
Su respuesta esta muy bien. Yo creo que el no entiende.
Gracias María José por compartir. Esta es la naturaleza de este espacio. Pienso como tú. Tal vez no supe darme a entender. Bendiciones!
Entiendo que lo que el Sr. Saviñón quiso decir es que no publicaron las declaraciones del Cardenal tal como las dijo. También, debo decir que estoy de acuerdo, en parte, con Ginia, porque así como ella y su esposo, mi esposa y yo somos católicos practicantes y formamos parte de varias comunidades, incluyendo el Encuentro Matrimonial, ayudando parejas a renovar el su sacramento y verlo tal como nos lo manda la iglesia.
Debemos ver las cosas de forma practica y sumamente realista, así podemos entender cual es la realidad de las cosas.
Entiendo, que se debió enviar una nota a la prensa aclarando todo.
Saludos y un abrazo.
Aqui estamos, Senora Ginia, Esposo e Hijos, y demas colaboradores de su Bloc o Editorial. Dios les siga bendiciendo y que la Sabiduria, y el Dicernimiento, sigan siendo de la altura que le ha carcterizado y asi sera, con la gracia de Dios. Estamos seguros que el Espiritu Santo en su divina omnipotencia,Guia a sus hijos predilectos por el camino del bien y no permitira, que el mal triunfe.
Somos un humilde matrimonio de 46 Calendarios, y estamos muy felices de ser hijos, de matrimonios Catolicos igualmente. Aunque no hemos navegado en barco, tenemos idea de las tempestades en alta mar. Pero no ignoramos que la calma viene despues. o, como diria el arriero: Por el camino se arreglan las cargas.
Sabemos de las altas y bajas, que se dan en todas las parejas y estamos seguros, que necesitamos infinidad de complementos como nueva familia: Educacion Espiritual, Intelectal, buen ejemplo de los padres. Estar concientes del verdadero, Valor y significado de los Sacramentos, y en este caso el, del Matrimonio. Pero, sabemos que muchas parejas, o uno de los dos, no reune estos y muchos otros requisitos. Pero si, si existe el verdadero Amor, aunque con dificultades, lograran salir adelante. !Querer es poder! Es Inconmensurable la riqueza del Amor. Aunque el Apostol Juan lo resume, en dos palabras: DIOS ES AMOR. La palabra Amor, encierra tantos signicados, y la mayoria de las veces, las tergiversamos, por intereses, conveniencias mezquinas, o por, ignorancia y falta de experiencia. A la mayoria de las parejas, la minoria de edad, es uno de los motivos que podriamos aducir, como atenuante en su contra.
Pero para todo esto tenemos igualmente, infinidad de remedios y uno de ellos, debemos insistir, es la Educacion, Moral y Religiosa, Los Valores como hijos predilectos de Dios, que deben ser inculcados desde la ninez en el primer Templo, que es el Hogar.
NO CREEMOS TAMPOCO, QUE EL PIMER PASO PARA LA SOLUCION DE LA INCOMPRENCION, O FALTA DE ENTENDIMIENTO, EN LA PAREJA: SEA LA SEPARACION. Involucremos mas a los ya padres de familia, para que se interesen por una buena y mejor educacion de los hijos y en conjunto con la Iglesia y el ministrio de educacion: SE FORTALESCA LA EDUCACION DE LA FE. Con mucho respeto y carinio por la sosiedad Dominicana, Y la Senora Ginia y familia. Desde NC. Luis e Hilda. SHALOM
M