Una promesa para cumplir
Los que tenemos vocación matrimonial (porque ciertamente, no todos tenemos el mismo llamado) y hemos sido bendecidos con una pareja a quien nos unimos en matrimonio ante Dios y los hombres, hicimos una promesa ante el altar. Alguien me pidió en días pasados que hablase de la fidelidad matrimonial, y ésto no es más que la fidelidad a esa promesa.