Erase una vez un pan de agua…
A propósito de ‘Roles y Dones‘ y la muy edificante participación de algunos lectores en el tema ‘Quién limpia el inodoro?’, he recordado una historia que hiciese el P. Canela en una de sus homilías hace ya un par de años, y quisiera compartirla con ustedes. Resulta que cada uno de nosotros hemos sido bendecidos con unos dones maravillosos cuya misión es definitivamente ponerlos al servicio de los demás. Para elaborar esto pudiera adentrarme en las diferencias naturales, de diseño, de hombre y mujer….pero pienso que la conversación es mucho más amplia de ahí.
Para los fines de esta entrada, me limito a compartir mi creencia de que cada uno de nosotros tiene un propósito en la vida, y para cumplirlo tenemos las herramientas necesarias o las vamos adquiriendo en el trayecto. Tal vez más importante sea nuestro deseo convencido de mantener los oídos abiertos al mensaje que nos revele cuál es esa misión que sólo pudiéramos realizar cada uno de nosotros y disponer todo nuestro ser y nuestros esfuerzos, desnudos del ego que tantas veces nos vence, a entregarnos al servicio de los demás en esa misión divina.
Suena muy elaborado? tal vez utópico? incómodo? requiere muuuuucha humildad? Vamos a ver….
Erase una vez un pan de agua…
Ver más…



